REPERCUSIONES.El sucesor será designado el domingo por el Parlamento.
Nada ha cambiado en Cuba
Los propios cubanos se asombran de la naturalidad con la que se asumió la salida de escena de Castro.
Las preguntas en la calle son: cuándo y cómo mejorará la calidad de vida y qué pasará con los salarios.
| REUTERS/Enrique De La Osa |
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| TRANQUILIDAD. Por décadas los enemigos de Castro alimentaron la esperanza de que su ausencia quebrara el régimen. No pasó. 987105 |
LA HABANA/REUTERS-AP
Un día después de que Fidel Castro anunció que se aleja del poder tras casi medio siglo de liderar la política cubana, a simple vista parece que nada ha pasado en la isla.
Incluso, los cubanos se asombran de la naturalidad con la que muchos asumieron la enfermedad y salida de escena de Castro, el único líder conocido por 70% de la población de la isla.
Castro no aparece en público desde que enfermó hace un año y medio, pero para muchos su renuncia no fue una sorpresa. Las preguntas en la calle son, en cambio, cuándo y cómo mejorará la calidad de vida, qué pasará con los bajos salarios y los altos precios de los productos básicos.
"Ya sabemos que terminó una época en Cuba. Los nuevos líderes tendrán que abrir la economía y dejar que esta isla se integre al mundo real", dijo Mateo, un militar jubilado que vende revistas extranjeras de segunda mano.
El sucesor de Fidel Castro será designado el domingo por el Parlamento. Todo indica que será su hermano menor, Raúl, su mano derecha y quien lo reemplaza desde que enfermó en julio de 2006.
La prensa y la televisión estatal reportaron este miércoles las reacciones de gente común y corriente ante la renuncia de Castro, que iban desde los que seguirán llamándolo "Comandante en Jefe" a los que pasarán a llamarlo solo "Compañero Fidel".
En la calle el debate es otro, alimentado, en parte, por una serie de discusiones sobre los problemas de Cuba, alentados por el presidente interino Raúl Castro.
"Nos desdoblamos contando nuestras penurias. Pero ya queremos pasar a la acción. La gente quiere ver la mejoría pronto", dijo Anaísa, una actriz de teatro.
Según la fórmula esbozada el martes por Castro en su mensaje de renuncia, el nuevo Gobierno deberá ser una mezcla entre la "vieja guardia" que lo acompañó a llegar en la revolución de 1959 y las generaciones formadas por ellos desde entonces.
Mateo, el militar jubilado, no parece interesado en cómo quedará repartido el Gobierno. La pregunta de orden es, dice, hasta dónde están dispuestos a llegar. "Algo tiene que pasar pronto. Hace falta sangre joven que cuente realmente con poder de decisión. Si no, no hemos hecho nada", dijo mirando al mar desde el muro del Malecón, el paseo marítimo habanero.
Por los corredores de las oficinas estatales corren rumores sobre próximas medidas que facilitarían la pequeña iniciativa privada y la propiedad de la tierra.
Los primeros pasos para una apertura económica podrían producirse después de que el Parlamento nombre al Consejo de Estado el domingo, a partir de una lista única de 31 candidatos.
Y en este clima, llegó a la isla el secretario de Estado del Vaticano, el segundo en la jerarquía de la Santa Sede, Tarcisio Bertone, para conmemorar el décimo aniversario de la visita de Juan Pablo II .
El cardenal cubano Jaime Ortega dijo a AP en una entrevista reciente que la visita de seis días de Bertone es exclusivamente pastoral, y en la agenda oficial no se hizo mención a un encuentro con el presidente interino Raúl Castro ni con Fidel Castro. Oficiará misas en La Habana, Santa Clara, Santiago y en Guantánamo.
Castro —quien fue educado por jesuitas— dijo en 2005 que las creencias son "un asunto personal". VEA 33A
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