CONCIERTO. DOS HORAS DE ESPECTÁCULO.
Vigencia musical
Montaner demostró que aún goza de simpatía, a pesar de no tener un tema en las listas de preferencia radial.
| LA PRENSA/Iván Uribe |
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| Ricardo se mostró interactivo con el público.986341 |
Helkin Guevara
hguevara@prensa.com
Quienes piensan que aquellos artistas que lograron cosechar éxitos hace más de 20 años están quemados o pasados de moda en estos tiempos modernos en los que el pop y el género electrónico gozan de aceptación, deben retractarse ante Ricardo Montaner.
El cantante, cuya carrera data de la década de 1980, llegó a Panamá con un disco compilatorio (Las mejores canciones del mundo Vol. 2) como su más reciente creación y, a pesar de no contar con un nuevo tema en las listas de preferencias en la radio, logró deleitar a los asistentes como muchos artistas contemporáneos quisieran hacer.
La cita fue el pasado lunes en el Teatro Anayansi de Atlapa, que lució lleno casi a capacidad. Allí, cientos de personas de distintas edades fueron llegando desde tempranas horas de la noche. Se podían apreciar entre las filas un contraste de chicas jóvenes en grupos de cinco o seis siguiendo las interpretaciones del venezolano, y también mujeres de entre 30 y 50 años, quienes de pie pedían sus temas favoritos.
CAE LA CORTINA
A las 8:40 p.m. se proyectaron las imágenes del trabajo que realiza Montaner con su fundación La Ventana de los Cielos, que sirvieron de antesala para la aparición del experimentado artista unos 10 minutos después.
Una cortina negra cayó lentamente sobre el sencillo escenario (integrado por juegos de luces y cinco pantallas, una de ellas gigante) y quedaron al descubierto ocho músicos, tres coristas y posteriormente, el pequeño cantante.
Las primeras interpretaciones parecían no causar efecto en el público que, sereno, esperaba aquellos éxitos que lanzaron a la fama a Ricardo.
REPERTORIO
A dónde va el amor, Bésame y Ojos negros hicieron brotar la adrenalina en los presentes, que, con aplausos y gritos le agradecían cada tema al cantante, quien llamó al escenario a tres de sus hijos (Mauricio, Ricky y Héctor) para que entonaran la canción Será.
El romanticismo fue llenando el teatro cuando se iba acercando el grueso del repertorio.
Tan enamorados, Déjame llorar y Me va a extrañar fueron coreadas antes de que Montaner se despidiera ante la negativa del público, quienes con silbidos, aplausos y el célebre grito de "otra", obligaron el retorno del venezolano quien dedicó unas palabras de apoyo para su homólogo español Alejandro Sanz por el show cancelado en Caracas, Venezuela, en dos ocasiones, por el gobierno de Hugo Chávez.
La velada fue cerrada a eso de las 11:00 p.m. con los temas La cima del cielo, El poder de tu amor y En el último lugar del mundo, ante una felicidad plural, demostrando que Ricardo está muy vigente en el corazón de los fans.
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