PARTICIPACIÓN.
La democracia no es solo para la leal oposición
Miguel Ramos
Desde hace varios días, sobre todo después de los sucesos del 13 y 14 de febrero, en donde los obreros del Suntracs chocaron con las fuerzas de seguridad, una serie de personalidades del mundo político y de allegados a los medios de comunicación han manifestado que este sindicato, junto a Frente por los Derechos Económicos y Sociales, es una amenaza para la democracia y el orden político imperante.
Cualquier persona con un mínimo de conocimiento de ciencias políticas, de sociología o que simplemente esté bien informada, sabe en primer término que en todos los países capitalistas los conflictos obrero patronales se manifiestan de diversas formas. En Estados Unidos, en Francia, en España o Alemania, solo para mencionar algunos países desarrollados, se han dado huelgas prolongadas en donde se producen choques violentos con las fuerzas de seguridad y para la sociedad política vigente estos episodios no causan ningún tipo de reacción histérica contra los sindicatos.
Por otro lado, en Panamá parece no entenderse que en la democracia todas las posturas ideológicas son permitidas. Es necesario aclarar que el Frente por los Derechos Económicos y Sociales (Frenadeso), es una coalición de organizaciones y gremios de carácter heterogéneo cuyo objetivo es el logro de reivindicaciones de carácter social. Si en los últimos tiempos en su programa ha introducido la posibilidad de respaldar un proceso constituyente, eso no debe causar ninguna extrañeza, pues es una postura que durante muchos años ha sido planteada por importantes personalidades de nuestro mundo intelectual, por líderes de conocida trayectoria gremial e, incluso, por conocidos políticos.
Es necesario señalar que un sector importante de la izquierda panameña, en alianza con grupos reformistas, ha decidido participar abiertamente en la escena política por vía del Partido Alternativa Popular (PAP), partido en formación debidamente registrado en el Tribunal Electoral. En este esfuerzo la izquierda participa con otros sectores organizados que plantean una profunda reforma social.
Saúl Méndez declaró que Frenadeso no apoyará la formación del PAP, pues no cree que este esfuerzo tenga éxito. Pienso que es necesario establecer que en una democracia los sectores populares y sus aliados tienen un espacio bien ganado y esto no debe ser motivo para campañas histéricas que lo único que hacen es crispar la vida política del país.
La democracia no es solo para la leal oposición. Los sectores populares y sus aliados no tienen la culpa de que los gobiernos de la partidocracia imperante no les preocupe ejecutar respuestas que resuelvan los grandes problemas que aquejan a la población. Si los partidos del sistema no tienen capacidad para comprender que las reivindicaciones sociales deben ser atendidas, entonces los sectores populares y sus aliados tienen todo el derecho a aspirar al poder político.
El autor es economista
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