ARABIA SAUDÍ.
Piden apoyar la poligamia para impulsar el turismo
La religión mahometana condiciona la poligamia a que el marido sea justo con todas sus mujeres. RIAD, Arabia Saudí/EFE
Un empresario saudí ha instado a que las autoridades de su país apoyen la poligamia como un instrumento para "aumentar el turismo" entre las distintas regiones del inmenso y conservador reino wahabí.
Según informara ayer martes el diario Al Riyadh en su página web, Hasan al Omeir, empresario en el sector turístico, defendió esta postura en una conferencia sobre el turismo y las inversiones en el Golfo Pérsico, celebrada el lunes en Yeda, en el oeste del país.
"El hombre, si tiene cuatro mujeres en cuatro ciudades diferentes, tendrá que viajar a esas ciudades para ver a sus esposas, lo que redundaría en beneficio de las líneas áreas y el sector hotelero, y ayudaría a propagar el concepto del turismo en el país", opinó.
Arabia Saudí, como numerosos países islámicos, reconoce la poligamia, ya que el islam permite al hombre casarse hasta con cuatro mujeres.
La religión mahometana condiciona, sin embargo, la poligamia a que el marido sea capaz de ser justo con todas sus mujeres, lo que algunos líderes religiosos interpretan como un rechazo implícito.
La opinión del empresario saudí no fue comentada por ninguno de los participantes en la conferencia.
La decana de la Facultad de Letras de la Universidad del rey Faisal, Fryal al Hayeri, que acudió a la reunión, se limitó a sonreír y a pedir la construcción de "balnearios turísticos para mujeres".
En Arabia Saudí la peregrinación a los lugares sagrados de La Meca y Medina es casi la única fuente de turismo.
La poligamia musulmana, en la práctica y en la ley, difiere sustancialmente a lo largo del mundo islámico.
Mientras que, en algunos países musulmanes es común, en muchos otros es a menudo rara o inexistente. Se puede encontrar principalmente en las culturas árabes tradicionales, como Arabia Saudita, y en los Emiratos Árabes Unidos, pero es extremadamente rara o aun prohibida en estados árabes seculares como Líbano o en países musulmanes no-árabes como Turquía y Malasia.
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