ARGENTINA.
Someterán a juicio a ex marino por masacre
Ex militar de 73 años fue detenido en el conocido barrio de Recoleta, donde trabajaba.
| EFE / Archivo |
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| Corte Suprema Argentina.983562 |
RAWSON, Argentina/DPA
El ex capitán de fragata argentino Emilio Sosa arribó ayer a la sureña ciudad de Rawson, provincia de Chubut, donde será sometido a juicio por el fusilamiento de 19 presos políticos en 1972.
Sosa fue detenido el martes en la capital federal, después de años en los que su paradero se mantuvo en secreto, a pesar de ser el principal acusado de aquella masacre.
Con 73 años de edad, el ex represor trabajaba en una inmobiliaria del barrio porteño de Recoleta, donde un hijo de desaparecido le compró un departamento y aportó datos para ubicarlo.
Por el mismo hecho están detenidos el capitán de navío retirado Rubén Norberto Paccagnini, jefe de la base naval, y el capitán de fragata retirado Emilio Jorge Del Real, acusado de haber estado presente en el momento del fusilamiento.
El cabo primero Carlos Amadeo Marandino se encuentra actualmente en Estados Unidos y se presentaría a declarar esta semana ante el juez argentino que lleva la causa.
Otro protagonista de primer orden de aquella masacre, identificado como el teniente Carlos Guillermo Bravo, permanece prófugo y ni siquiera se sabe si está en el país.
"Espero que le caiga todo el peso de la ley, y que se verifique qué ha sido de su vida" durante "todos estos años" en que gozó de "impunidad", dijo ayer el gobernador de Chubut, Mario das Neves, quien esperó en el aeropuerto local la llegada del avión que llevaba detenido a Sosa.
En declaraciones radiales, das Neves consideró que a Sosa "se lo ve muy fresquito en sus 73 años, porque tuvo una muy buena vida, entonces perfectamente podría ocupar una celda" en vez de ser beneficiado, por su edad, con el arresto domiciliario.
El fusilamiento tuvo lugar luego de un intento de fuga de presos políticos que formaban parte de algunas de las organizaciones guerrilleras que operaban en aquellos años en Argentina.
El 15 de agosto de 1972 se concretó una fuga y mientras seis dirigentes huyeron a Chile, otros 19 fueron recapturados y Sosa les había prometido, por su honor, que se les iba a respetar la vida. Sin embargo, una semana después fueron fusilados en la base de Zar.
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