ITALIA
El líder de la UDC mantiene ambigüedad
Ferdinando Casini se debate entre la reforma a la ley electoral y la formación de un gobierno amplio.
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ROMA, Italia/EFE
El líder de los democristianos italianos de la UDC, Pier Ferdinando Casini, considerado clave para resolver la crisis de gobierno, mantuvo ayer su ambigüedad al estar a favor de una reforma del sistema electoral, aunque con la condición de que exista un gobierno interino de amplio consenso.
Así lo expuso al presidente del Senado, Franco Marini, quien continuó con las consultas encomendadas por el presidente de la República de Italia, Giorgio Napolitano, para saber si existe la posibilidad de reformar la ley electoral y formar un gobierno institucional que la apruebe.
Marini prosigue así por el "estrecho margen" que el propio Casini reconoció que existe al comenzar las consultas.
"La UDC confirma su consenso sobre una ley electoral (...), pero no está dispuesto en forma alguna a sostener un Gobierno con fuerzas del centroizquierda. Los transformistas, lo que seríamos si lo hiciéramos, son el cáncer de la democracia italiana", dijo Casini tras la entrevista.
Sus palabras ceden el paso al ex primer ministro Silvio Berlusconi, que se reunirá el martes con Marini y que hasta ahora se ha negado en redondo a la reforma de una ley electoral, a la que se le atribuye el carácter de dar una gran inestabilidad a los gobiernos.
Berlusconi, y sus aliados de derecha y extrema derecha, presionan en favor de unas elecciones anticipadas, convencidos de que las ganarán.
Según un sondeo publicado por el semanario LEspresso, la alianza del magnate obtendría alrededor de un 58%, mientras el centroizquierda se quedaría en un 42%.
Pero Berlusconi hace frente en este momento a una gran presión, no solo política y no solo en Italia.
Hoy, por ejemplo, los articulistas de dos periódicos de distinta tendencia, el moderado Corriere della Sera y el progresista Repubblica, eran especialmente duros con él.
"Son cada vez más raros los políticos italianos desinteresados que obran solo en el interés del país, mientras que cunden los políticos que solo persiguen el interés personal", aseguró el politólogo Giovanni Sartori, quien lo calificaba de "cínico puro". Análisis similares fueron publicados por otros medios de prensa.
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