FOTODENUNCIA
Indigentes |
 |
LA PRENSA|Carlos Lemos |
SIN ESPERANZA | Antonio, un indigente golpeado por la vida y el alcohol, vive desde hace mucho tiempo debajo de los puentes vehiculares de la ciudad de Panamá y sus alrededores. En esta ocasión, aprovechó para descansar debajo del puente que se encuentra ubicado entre Cerro Viento y Brisas del Golf. Escenas como las de Antonio son comunes en la capital.
Los indigentes deambulan por distintos puntos de la ciudad sin que las autoridades encargadas de atender este problema social, tomen en serio las medidas para prestarles ayuda. En algunas ocasiones, estas personas son recogidas mediante operativos policiales, pero al cabo de pocos días son devueltos a las calles, con lo que no se soluciona el problema. |
Los derechos de la comunidad de Farallón
27 DE ENERO.Soy panameña y residente en Playa Blanca. El artículo [ "El mar reclama sus derechos, bajo la firma del corresponsal Rafael Quezada, publicado en la sección de Nacionales el domingo 27 de enero de 2008] está muy bueno.Pero en mi opinión, al autor del artículo le faltó mencionar el interés que hay en estas tierras para el desarrollo de turismo.Cuando leí: "Recomiendan que los lugareños salgan del área", me dio mucha tristeza.
En nuestro afán de desarrollo (turístico), poco a poco estamos destruyendo lo que hace que nuestro país sea deseable y tan lindo. ¿Será que se están preparando para mover a estos pescadores a no sé dónde para darle a los promotores el terreno que no sea nacional, o sea, la aldea de Farallón? Soy cínica, porque vi lo que le ha pasado a mi provincia —Bocas del Toro— y en el bello Boquete que ya no son lugares tranquilitos y sanos para ir con la familia, sino sitios carísimos, en los que si no sabes inglés, te fregaste. Hasta la comida no es tan buena como en otros tiempos.
Estoy muy contenta por el desarrollo turístico y los trabajos que con ello traen a nuestro país, pero creo que, en nuestro afán de enriquecernos, no estamos acordándonos de lo que debemos salvaguardar: nuestros pueblitos, nuestros pescadores, nuestras costumbres, nuestra comida, nuestro idioma. Sí, ayuden a la gente de Farallón con este problema de ingeniería. Sí, ayuden a la gente de Farallón (los panameños con sus casitas y su pesca) con subsidios para mejorar su empresa y su vida en Farallón, arreglen/pinten/mejoren su pueblito, pero no los saquen de allí. ¡Qué rico es poder todavía ir a Farallón a comprar mariscos/pescado fresco acabadito de llegar; estacionar el carro y caminar entre las casas hacia la playa, que es de todos y no de un hotel/resort; ir a misa en la iglesia sin paredes (como le dicen mis nietos)
!El Sr. Quezada debería escribir una segunda parte de esta noticia que debería cubrir el interés de promotores en Farallón (todos los que están interesados o se beneficiarían si los lugareños salen del área); fotos de Farallón, de su gente, del pueblo, la escuela, la iglesia, del ‘chinito’ con su tienda para todo’, de la playa y acceso a ella desde farallón; del restaurante Rancho Río y no se olviden de los ‘maleantes’ —que según el artículo— usan el río para cruzar y hacer travesuras en las áreas residenciales. Un tercer artículo debiera ser en un mes o dos (antes del tiempo lluvioso) para ver qué han hecho Sinaproc [Sistema Nacional de Protección Civil] y otras agencias para ayudar a Farallón con el problema de ingeniería descrito en el artículo.
Charmaine Golding
Consideran insuficiente la ración de multas
24 DE ENERO. Respecto a la insalubridad de los restaurantes, me parece una aberración que las sanciones económicas para locales que reflejan una buena venta mensual, sean tan bajas como la multa a nivel local que va desde cinco dólares cuando, en realidad, no debieran ser inferiores a los mil dólares y así erradicar poco a poco ese "poco me importa" para con el cliente, pues el precio que tienen que pagar por ser unos insalubres no hace mella en sus ganancias.
Es el cliente quien, a pesar de comprar, sale perdiendo siempre. Alerta a las autoridades que tienen que ver con este tema y para que trabajen en cortar el problema desde su raíz.
Ana ÁguilaAbogada
24 DE ENERO. Creo que deberían cerrar estos restaurantes que muestran las irregularidades denunciadas... o —mejor aún— los consumidores debemos cerrarlos no yendo a comer ahí.
María Luz Ávila
24 DE ENERO. Se debe publicar el listado de los restaurantes que han incumplido con las medidas mínimas de higiene en la preparación de los alimentos. Es salud pública. Así, o mejoran, o se quedan sin clientela...
Lorena Espinosa
Algunos aspectos sobre la Orquesta Sinfónica Nacional
28 DE ENERO. Felicito a La Prensa por los tres artículos sobre música clásica publicados en su periódico durante la segunda semana de diciembre de 2007. Me refiero a las entrevistas a los profesores Ledezma Bradley y Jaime Ingram y al artículo sobre la Orquesta Sinfónica Nacional. En dichos artículos pudimos enterarnos de la desidia y abandono de todos los gobiernos hacia nuestra Orquesta Sinfónica y la cultura de la música clásica, tópico en que estamos muy atrasados.Felicito también a los músicos, intérpretes y directores por su titánica labor para ofrecernos siempre espectáculos de altura con una Sinfónica del tamaño de una orquesta de cámara, pero que se oye muy bien en sus presentaciones.
Es inconcebible que sus músicos miembros, después de tantos años de estudio, tengan un salario tan bajo y que además ¡tengan que comprarse sus propios instrumentos!Nunca estudié música, ni se de notación musical, pero mi madre era pianista, mi abuelo fue violinista y mi padre era melómano, por lo que soy un autodidacta y me considero que tengo buena apreciación musical.
Hay algo que me extraña en el artículo sobre la Sinfónica, donde relatan que no es fácil interpretar Cuadros de una Exhibición de Mussorgsky, que es una obra descriptiva algo fea, ni Firebird de Stravinsky, que es un disonante moderno y aquí discrepo yo y pregunto, por qué ese énfasis en esas obras habiendo tantas otras más agradables al oído. Imagino que por la complejidad de la partitura de dichas piezas, tanto la orquesta como su director se sentirán realizados profesionalmente al poder tocar obras tan difíciles y eso es plausible.No tengo la autoridad técnica para hablar sobre esto, pero —en mi humilde opinión— una de las funciones de una orquesta es agradar con su música a los oyentes y Mussorgsky tiene otra obra más bonita Una Noche en la Montaña Árida, que aunque tétrica y fantasmal, es mucho más agradable al oído, tanto es así que Walt Disney la usó en su película Fantasía.
Hay muchísimas obras musicales con melodías agradables al oído de muchos compositores de los períodos barroco, clásico y romántico de la música, para tener que ir a tocar piezas del período moderno que son disonantes, impresionistas o dodecafónicas, etc., que algunos críticos en el pasado los catalogaron de "mucho ruido y pocas nueces". No estoy demeritando una obra monumental, pero Firebird es una suite ballet moderna algo disonante, y entonces pregunto: ¿por qué no interpretar otros ballets más agradables al oído como Cascanueceso el Lago de los Cisnes de Tchaikovsky, Gaité Parisienne de Offenbach o Coppelia de Delibes, que deleitarían más a los oyentes con sus melodías.El trabajo de un buen compositor es tener la inspiración de un tema o una melodía bonita al oído, que sea "consonante" y desarrollar su obra musical a partir de ella y no todos lo pudieron hacer, pues es algo difícil.
Por eso cuando quiero ir a un concierto sinfónico, primero pregunto por el programa y si hay alguna obra del período moderno disonante, me decepciono y no voy, pues esa música desagradable al oído, en la que predominan sonidos estridentes, me da dolor de cabeza. Pero no todas las piezas de compositores modernos son disonantes y si nuestra Orquesta Sinfónica quiere tocar obras del modernismo, ¿por qué no interpretar Pinos de Roma de Respighi, Bolero de Ravel o la Sinfonía Romántica de Howard Hanson que según los críticos es la sinfonía más bonita del siglo XX?Tampoco tengo la competencia de un músico, pero observando orquestas de otros países, tímidamente me atrevo a preguntar si nuestra orquesta nacional podría como innovación, incursionar en la música instrumental romántica (easy listening), así como hacen las sinfónicas del Hollywood Bowl, 101 Strings o Boston Pops interpretando piezas de Lehar, Weill, Herbert, Berlin, Rosza, Porter, etc., que prontamente las hizo populares e incrementaron la afluencia de oyentes y las ventas de sus discos. Antes que ninguna orquesta latinoamericana, fue la Boston Pops Simphony la primera que en el pasado dio a conocer la música latina de compositores como Lecuona, Barroso, Albéniz, Lara, Moncayo, Piazzola etc., tal como lo está haciendo ahora Barenboim con la Filarmónica de Berlín, produciendo un lleno completo en sus presentaciones.
Las piezas musicales para solos de piano o violín, a algunos como yo, se nos hacen monótonas y aburridas, pero desde hace varias décadas escucho a aquéllas mismas orquestas interpretando arreglos orquestales de las piezas para solistas de piano y violín más conocidas y así oímos obras como las sonatas de Beethoven, valses o estudios de Chopin, rapsodias de Liszt o piezas de Sarasate y Kreisler tocadas por la orquesta completa e indudablemente suenan mucho mejor así que con el solista solo, entonces me pregunto ¿no podríamos hacer lo mismo aquí en Panamá? Pues ya las partituras están escritas solo hay que pedir copias y creo que sería un buen método para ir atrayendo audiencia.No soy la persona adecuada para recomendar nada a nuestra Sinfónica, pero si en la década de 1990 interpretaron muy bien Carmina Burana de Orff y siendo hoy día económicamente prohibitivo presentar arias de óperas como las de Puccini, Bizet, Wagner o Verdi con sus solistas y coros, ¿por qué no podrían tocar música de "ópera sin palabras", tal como lo hicieron en el pasado pequeñas orquestas como las de Kostelanetz y Mantovani? Quizás ya estén haciendo todo esto que he opinado y yo no me he enterado. Por lo pronto concentrémonos todos los melómanos en apoyar a los músicos de nuestra Sinfónica Nacional a que obtengan un salario justo y razonable por su profesionalismo.
Carlos Pérez Estrada
Biólogo jubilado
Califican de ‘sainete’ declaraciones de Mejía
26 DE ENERO. Me refiero al titular, "Tibias sanciones" de portada del diario La Prensa de enero 26 de 2008 y que anuncia una reunión convocada a efecto de tratar el serio problema delincuencial de los menores en el país.En tal sentido, calificamos como una expresión cantinflesca lo manifestado por el Sr. Severino Mejía ante el sainete montado por él mismo como ministro encargado de Gobierno y Justicia, al referirse a las multas o en su defecto, medida de que, "tendrán que barrer las calles", como sanciones aplicables a los padres de los adolescentes infractores que no tengan dinero para pagar.
La medida es ridícula, por no decir absurda. Esta normativa demuestra desde indiferencia manifiesta, impotencia hasta ineptitud administrativa, dada la gravedad de la situación enfrentada.Señores, los jóvenes descarriados de hoy lo que menos hacen es respetar y obedecer a sus padres, eso es harto conocido.Aquí no se trata de dar condolencias y lamentarse ante los deudos de los seres inocentes que día a día mueren a causa de estos diabólicos muchachos, esa no es la solución al problema, ni consuelo a los familiares, de lo que se trata es de hacer buena la palabra empeñada en la promesa electoral de "más seguridad", de tal forma que nos permita, a todos, vivir en una sociedad civilizada en donde las autoridades respondan a la Constitución en cuanto a seguridad y bienestar se refiere.
Entendemos que existen disposiciones legales ambiguas y retrógradas que amparan y porqué no, hasta habilitan a estos sujetos, para la comisión de actos abominables. Es hora de que se desoigan esos conmovedores retóricos y cultores de los "derechos de los menores" y se autorice una legislación que contemple penas rigurosas e implacables que reemplacen estos inoperantes preceptos jurídicos.
Guillermo Walker Franco
|