BUSCADOR
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Suscripciones | Portadas PDF | Titulares por e-mail | Contáctenos
Panamá, miércoles 30 de enero de 2008
 

MIEDOS.Envenenados piden justicia sin saber bien cuál será su suerte.

Una vida con sentencia de muerte

El lunes falleció un hombre de 47 años, otra de las víctimas de la mayor tragedia sanitaria del país.

El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades estudia las secuelas del envenenamiento.

LA PRENSA/ Gabriel Rodríguez
JUSTICIA. Los afectados por los envenenamientos ocurridos en 2006 sienten que no han sido tratados como lo exige su condición de salud.977213
Ana Teresa Benjamín
abenjami@prensa.com

Lo que menos quería Margarita, esposa de Salvador Broce, era contestar preguntas o posar para una foto.

A las 10:15 de la mañana, en las escalinatas de la Morgue Judicial, Margarita de Broce andaba de luto y contenía las lágrimas. Su esposo había muerto apenas 11 horas antes, en la Policlínica J.J. Vallarino del corregimiento de Juan Díaz y ella solo quería seguir con los trámites del funeral.

"Por favor, no quiero nada de entrevistas", dijo con voz quedita, pero aun así contó que su marido se había puesto malo el domingo 27 de enero, y que por eso lo llevó al Cuarto de Urgencias del Complejo Hospitalario Metropolitano de la Caja de Seguro Social (CSS).

Allí, Broce pasó una noche. El lunes durante el día le dieron salida y en la noche, ya en su casa, sufrió convulsiones. La muerte le llegó poco después de ingresar a la Policlínica, con un ataque al corazón.

Según contó Mitzila de Ciniglio, miembro del Comité de Familiares de Pacientes por el Derecho a la Salud y la Vida, con Broce ya son tres los fallecidos del grupo, desde noviembre de 2007. Los otros dos fueron Francisco Herrera y Sixto Navas.

Razones para reclamar

Los "envenenados" –como se les conoce ahora– y sus familiares realizaron ayer un cierre de calle para reclamar celeridad en las investigaciones judiciales, y el reconocimiento de todas las personas que ahora sufren secuelas por haber ingerido medicamentos que contenían dietilene glycol.

En la protesta desplegaron pancartas y acusaron al Gobierno de incumplir con las evaluaciones que deberían realizar la Clínica Médica Patológica y la Comisión Calificadora, adscritas a la Oficina de Apoyo a las Víctimas creada por la Presidencia.

Gabriel Pascual, vocero del Comité, denunció que los médicos de la Clínica no realizan su labor desde noviembre, y son ellos quienes deben identificar a las víctimas y remitir el expediente a las instancias judiciales. Mientras esto no ocurra, las averiguaciones siguen estancadas.

Los familiares y afectados también reclaman que los expedientes médicos en las policlínicas y hospitales están llegando incompletos a la Fiscalía Superior Especial creada para investigar este caso. "Señor Luciani, exigimos que los expedientes clínicos estén completos", se leía en una pancarta.

"Las personas fueron a pedir una medicina y se les dio un veneno. ¿Hasta cuándo va a seguir esta falta de humanidad?", preguntó Ciniglio por el altavoz, mientras recordaba a los presentes y transeúntes que a la Junta de Carnaval se le aprobó un presupuesto de 2.5 millones de dólares.

Precisamente cuando el Comité empezó el cierre de calle, unos ocho muchachos de la comparsa Los Somalíes de San Joaquín empezaron los pitazos y unos bailes de cadera al ritmo de redoblantes, para comenzar así su propia fiesta.

No tenían idea de por qué la Avenida Central estaba cerrada ni por qué un grupo de gente protestaba un par de metros más allá; ellos estaban contentos. "Nosotros siempre hacemos esto para Carnaval", dijeron.

Un minuto de silencio

Durante el cierre, los miembros del Comité guardaron un minuto de silencio por Broce. Denunciaron además que su muerte se produjo por la irresponsabilidad del personal de salud, que no lo atendió como debían.

"Nosotros no somos como cualquier otro; nuestros cuerpos están debilitados por el envenenamiento", dijo Iris Rodríguez, quien recién se hizo una operación en los ojos, en una clínica privada, porque teme ir de nuevo al Seguro Social. "Ese es el miedo que tenemos nosotros... De que lleguemos al Seguro y nos pase como a Broce", comentó.

Mientras todo esto ocurría, Margarita y su familia dedicaron su día a realizar el papeleo de rigor que impone la muerte de un pariente.

La misa en memoria de Salvador Broce, reconocido por las autoridades como envenenado por el dietilene glycol, se llevará a cabo hoy y su cuerpo será enterrado en el Jardín de Paz.

Imel reporta 115 fallecimientos

A 115 asciende el número de personas muertas a causa de la ingesta de medicinas contaminadas con dietilene glycol, según los análisis realizados por el Instituto de Medicina Legal (Imel).

El director de dicha entidad, José Vicente Pachar, confirmó ayer que, tras analizar 95% de los materiales que les ha remitido la Fiscalía Superior Especial, los peritos han analizado 763 casos, de los cuales 174 resultaron positivos a la presencia del tóxico y, de estos, 115 corresponden a muertes y los restantes 59 a sobrevivientes.

Otros 461 casos resultaron negativos, 66 fueron etiquetados como no concluyentes y 62 más como casos con información insuficiente.

Con estas cifras, según Pachar, Panamá es uno de los países con más intoxicaciones mortales por dietilene glycol, lo cual, a su juicio, debe llamar a reflexión a las autoridades.

© 2007. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
 
 
 
© 2007. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá