fraude.
Unión Fenosa pierde $3 millones
La eléctrica es dueña de las distribuidoras Dissnorte y Dissur en Nicaragua, que opera desde el año 2000.
| BLOOMBERG/Brendon O'Hagan |
|
|
| Energía limitada.977009 |
MANAGUA, Nicaragua ACAN-EFE
La empresa española Unión Fenosa, encargada de distribuir la energía eléctrica en Nicaragua, denunció el lunes la pérdidas de hasta tres millones de dólares mensuales producto de fraudes de los consumidor.
"El uso ilícito de este servicio (de electricidad), entre clientes y no clientes con alto poder adquisitivo, tiene un costo de aproximadamente tres millones de dólares mensuales", aseguró Unión Fenosa en un comunicado.
La eléctrica española, dueña de las distribuidoras Dissnorte y Dissur en Nicaragua, donde distribuye la energía eléctrica desde el 2000, advirtió que el fraude "se traduce en energía que no está disponible para satisfacer la demanda en situaciones de crisis".
Significa también "menos ingresos para cancelar el alto costo de la factura de generación del país", añade la nota.
Según la empresa, en Nicaragua no se cuenta con una ley contra el fraude que pene el hurto de la energía eléctrica, "que en reiteradas ocasiones cometen sectores económicamente altos".
Unión Fenosa puso de ejemplo un caso detectado el lunes en una mansión ubicada en la zona residencial situada en las afueras de Managua que, sin servicio por impago, mantuvo una conexión ilegal durante más de 16 meses.
"Los propietarios, además de utilizar esta conexión ilícita, como fuente de energía para el encendido de sus equipos eléctricos, la utilizaban para iluminar todas las noches el amplio jardín que rodea su casa, lo que pone de manifiesto la total falta de cultura de ahorro y eficiencia energética en momentos en que la electricidad es un recurso limitado en el país", agregó la compañía.
La fuente agregó que ese cliente, que identificó como Vilma Canales, cuenta con una mora de 241 mil córdobas (12 mil 704 dólares) por no cancelar 16 facturas, sin contar la energía que consumió ilegalmente desde febrero de 2006, de la que solo puede reclamarse tres meses de consumo no registrado.
|