Valor agregado
Las diferentes crisis económicas
976966Juan Carlos Cachanosky
negocios@prensa.com
OPINIÓN. Desde hace unos meses la crisis del mercado inmobiliario en Estados Unidos viene provocando cierto desconcierto acerca de qué hacer y qué puede pasar en el futuro. Cualquier empresa o persona entra en una crisis económica "personal" cuando enfrenta una situación de liquidez que lo fuerza a restringir sus gastos. Las crisis económicas "personales" pueden ser de distinta magnitud y origen. En primer lugar no es lo mismo tener un problema de liquidez porque hubo un desajuste circunstancial en el flujo de caja. Pagos que se retrasan o gastos imprevistos que surgen repentinamente. Estos desajustes circunstanciales en el flujo de caja son distintos a los problemas de liquidez que se originan porque alguien fue despedido de su trabajo o una empresa que se da cuenta que hizo una mala inversión, que se equivocó al elegir el bien o servicio que va a producir.
En este caso el problema de liquidez no es circunstancial sino definitivo.En este último caso las pérdidas pueden ser de distinta magnitud. Cuanto mayor sea el error tanto más capital se perderá y más difícil será la recuperación. Si la pérdida es importante pero "soportable" no pasa de un revés como el que recibe un equipo de football que comienza perdiendo y luego da vuelta el resultado. En cualquier caso siempre va a haber un "período de ajuste" que necesariamente hay que recorrer. Y obviamente cuanto más corto sea tanto mejor para todos los involucrados.Obviamente cuanto antes se abandone una inversión equivocada tanto mejor. Persistir en el error de querer mantenerse, incrementará las pérdidas patrimoniales. Lo mejor es recuperar lo que queda de capital y dirigirlo hacia otra inversión mirando el futuro y aprendiendo de los errores del pasado. Una crisis económica "generalizada" se produce cuando una gran cantidad de empresas comete errores que les provocan pérdidas. Para que una cantidad importante de empresas cometan "simultáneamente" errores tiene que haber habido alguna señal que los guió por el camino errado.
En el caso de la presente crisis del mercado inmobiliario, igual que en todas las crisis del la historia, el problema se origina cuando los bancos centrales –en este caso la Reserva Federal (Fed)– reducen artificialmente las tasas de interés en el mercado. La tasa de interés es un indicador muy importante en la economía porque, igual que un termómetro indica cuanto ahorro hay disponible para invertir en la economía. A mayor ahorro menor tasa y viceversa. No se puede crear ahorro por arte de magia. La expansión monetaria no es sustituta del ahorro real. La Fed ya cometió el error con Greenspan de reducir las tasas a niveles insostenibles durante tanto tiempo y que ha devaluado el dólar frente al euro de una manera impresionante.
En un nuevo intento de sostener lo insostenible la Fed vuelve a bajar las tasas como si eso fuese la solución cuando, en realidad, lo que está haciendo es mantener vivas actividades que destruyen capital e incrementan las pérdidas futuras que profundizarán la crisis. La crisis del sector inmobiliario no es la crisis de todos los sectores del Estados Unidos y mucho menos del mundo. Sin embargo el problema puede ser realmente grave si los gobiernos adoptan políticas monetarias y económicas que impidan ajustar las finanzas de las empresas con la mayor brevedad. La Crisis del 30 es el mejor ejemplo de una caída importante de la bolsa en octubre de 1929, pero que los errores del presidente Hoover y los peores errores del New Deal de Roosevelt terminaron generando la peor crisis de la historia económica.
El autor es economista.
|