Carnaval, la otra cara
Según los expertos, hay formas de disfrutar de un Carnaval sin riesgos, todo depende de la persona. ‘Después de los carnavales, la gente se empieza a ver cosas extrañas y no cree que es del Carnaval’: R. Solís.
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Shelmar Vásquez Sween
svasquez@prensa.com
Faltan tres días para que arranque una de las fiestas más gustadas por los panameños: los carnavales, también conocidos como las fiestas del dios Momo. Todo se resume en cuatro días de mojadera, tunas, comparsas, presentaciones de artistas, bailes, desfiles de glamurosas reinas y carros alegóricos extravagantes.
Entre tanto jolgorio y alegría, es difícil ver otros detalles que traen consigo el Carnaval.
En este sentido, la médica internista Renata Solís Prieto comenta que hay una lista de innumerables prácticas que cometen las personas para estos tiempos —inconsciente o conscientemente— que son un atentado contra su salud y, a veces, para quienes están a su alrededor.
El más común de ellos lo cometen grandes y chicos de ambos géneros, según la especialista. "No quieren utilizar los sanitarios portátiles, porque están en un estado deplorable, así que aprovechan la mojadera para orinarse en sus pantalones y nadie se da cuenta porque les está corriendo el agua por el cuerpo. Ignoran que esto les puede causar una irritación severa en sus partes, incluso, un tipo de salpullido difícil de tratar dermatológicamente".
A esto, dice Solís, se le suma que el agua empozada en las calles, mezclada con el líquido urinario de algunos cuantos, es utilizada por algunos niños para llenar sus pistolas de agua y mojar a otros con lo que podría llamarse, en su opinión, un "chorro de bacterias", que pueden causar irritación y picazón aguda a algunas personas de piel sensible .
"Incluso, hay personas que no tienen piel sensible, pero el tomar mucho sol hace a la piel vulnerable a contraer una infección con mayor facilidad".
Solís, retomando el tema de los baños portátiles públicos, entiende que gran cantidad de personas no los quieran usar porque llegan a un estado de insalubridad extrema para estas fechas. Sin embargo, sentencia que es mejor usarlos tomando algunas precauciones, como utilizar algún líquido antibacterial para lavarse las manos en seco. "Vienen en tamaños pequeños que pueden llevarse en una bolsita o en el bolsillo, además, evita que manipulemos los alimentos que ingerimos con las manos cargadas de bacterias".
Por su parte, la dermatóloga Gioconda Gaudiano, de la Asociación Panameña de Dermatología, dice que la intoxicación por alcohol para esta época no debe pasar por alto, ya que es la protagonista número uno de todo tipo de excesos. Alguno de ellos: enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados, accidentes automovilísticos, riñas y robos, entre otros.
La contaminación por alimentos también es crítica. Gaudiano recomienda que las personas lleven botellas de agua potable desde sus casas y alimentos para picar.
El infectólogo pediátrico Javier Alonso Nieto afirma que el que un vendedor de comida tenga una certificación de sanidad otorgada por el Ministerio de Salud, no garantiza que lo que está vendiendo está en buen estado o ha sido manipulado correctamente.
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