EDUCACIÓN AMBIENTAL.
El valor de un parque en la ciudad
Jarissa Reina M.
y Rafael Enrique Gómez
El Parque Natural Metropolitano es un área protegida de uso público, de aproximadamente 233 hectáreas, creado por y para los habitantes de esta congestionada urbe. Constituye no solo el hábitat de más de 384 especies entre fauna y flora, sino que es una zona de esparcimiento y recreación. En 2007 recibió a más de 19 mil personas, que disfrutaron la maravilla de estar en un bosque.
Esta joya de la naturaleza, única en Latinoamérica, es un laboratorio viviente –consumidor de CO2 y liberador de oxígeno– que mejora la calidad de vida de todos los ciudadanos. Su bosque es objeto de estudios científicos por parte de estudiantes panameños y extranjeros, así como de renombrados científicos de todo el mundo. Muchas de las investigaciones que se realizan se convierten en bases importantes de la información científica y se puede consultar en la Biblioteca Ambiental Corotú.
De esta forma, el parque es además uno de los mayores proveedores de educación ambiental para los estudiantes, maestros y profesores, a través de programas totalmente gratuitos creados en coordinación con el Ministerio de Educación y otras instituciones amigas. A la fecha, se ha capacitado a más de 85 mil niños, mediante cursos que integran la teoría aprendida en las aulas escolares con la experimentación en campo. Ejemplo de esta actividad es el "Programa Mi Escuela está cerca del Bosque", que atiende anualmente y durante todo el período escolar a los estudiantes de las escuelas República de Japón, Fe y Alegría, República de Jamaica y Escuela Federativa de Brasil, labor que permite a los docentes utilizar la naturaleza como herramienta de desarrollo de asignaturas académicas como matemáticas, arte, ciencias sociales y ciencias naturales.
Comprometidos con brindar una oferta atractiva a la comunidad, se desarrollan durante las vacaciones escolares, actividades ambientales y recreativas a bajo costo para el público, que permiten establecer compromisos con otras organizaciones sin fines de lucro, como Casa Esperanza, Hogar San José de Malambo, Fundación Caminemos Juntos y Aldeas Infantiles SOS entre otras, para atender gratuitamente a más de 300 niños como parte de nuestra cuota de responsabilidad social.
El visitante del parque atesora la experiencia que le permite recorrer cinco senderos naturales en un bosque tropical y disfrutar el paisaje desde tres miradores. Uno de ellos, el mirador Cerro Cedro, es el segundo punto más alto de la ciudad de Panamá (150 metros sobre el nivel del mar).
Los programas educativos, las capacitaciones docentes, los proyectos especiales, el apoyo a otras ONG y su biodiversidad hacen del lugar un baluarte de todos los ciudadanos.
Los autores son jefes de mercadeo y de educación ambiental del Parque Natural Metropolitano
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