EL RECURSO AGUA.
Materia prima, valoración económica y generación de ingresos
Virgilio Chang
La provincia de Chiriquí genera, con sus hidroeléctricas, más del 70% de la energía eléctrica total que se produce en Panamá, y consume solamente un 10%, de la misma (Panamá en cifras 1996). Sin embargo, durante el mes de enero de 2008 las tarifas eléctricas fueron aumentadas. Recordemos que nuestra provincia es la dueña de la materia prima (agua) utilizada para generar este porcentaje de energía, y, consecuentemente, de los ingresos económicos que se derivan de esta explotación lucrativa.
Esta circunstancia nos mueve a la reflexión seria, responsable y comprometida en cuanto a los valores que, para la ciudadanía y sus líderes de la sociedad civil organizada, tienen los "activos" de las naciones y sus habitantes. En este caso particular, sus recursos naturales, como por ejemplo: el agua, líquido vital para el hombre, el desarrollo socioeconómico y humano sostenible. Además del aspecto físico y material en sí, ya es hora de que en términos de "participación, responsabilidad social, democracia económica participativa, sociedad civil y conciencia social", cuantifiquemos y valoremos económicamente, en términos de beneficios compartidos, el significado que para las naciones tienen estos "activos tangibles" que nuestro Creador nos dio para utilizarlos de manera razonable, con justicia, equidad, y responsabilidad social. Bien vale la pena que el Gobierno Nacional se replantee la justa, responsable, moral, ética y humana técnica del "ganar, ganar", en las relaciones gubernamentales con sus clientes internos (ciudadanía) y, con sus clientes externos (empresas beneficiadas).
Para concretar lo aquí planteado, sugerimos la realización de las siguientes acciones específicas: exhortamos patrióticamente a todas las organizaciones ambientalistas nacionales para que brinden –de manera real, práctica y efectiva– su respaldo incondicional a fin de forjar una nueva cultura del agua que integre valores y realidades para garantizar la conservación, uso racional. A una valoración económica, comprensión y aceptación por parte de toda la población de que el agua es un recurso finito y vulnerable, necesario para el desarrollo humano sostenible. (Conclusión de la Declaración de Panamá, Cumbre del Agua, 27 de octubre de 2001).
Solicitamos, respetuosamente, a las respectivas entidades gubernamentales panameñas que cumplan, fiel y responsablemente, con el compromiso adquirido mediante la firma estampada en la Declaración de Panamá precitada.
Exhortamos a los medios de comunicación social para que sean los "ojos y oídos" de la población panameña, en cuanto al cumplimiento de los compromisos precitados. También solicitamos respetuosamente a los honorables diputados, sin distingos de partidos políticos, la presentación durante los periodos legislativos del año 2008 de un proyecto de ley que haga viable la implementación real y efectiva de la "valoración económica" establecida en la Cumbre del Agua, mediante la Declaración de Panamá, del 27 de octubre de 2001.
Solicitamos a la Defensoría del Pueblo para que "de oficio" vele por la equidad social, en cuanto al caso de las tarifas eléctricas de Unión Fenosa–Edemet Edechi contra más de sus 94 mil clientes en Chiriquí, donde se genera más del 70% de la energía eléctrica total producida en Panamá.
La implementación real y efectiva del conjunto de acciones específicas aquí mencionadas hará realidad un viejo sueño sentido, es decir, que toda materia prima tiene un costo y, además, en el caso del agua, una valoración económica que genera ingresos a la empresa extranjera dedicada a explotar comercialmente nuestro más preciado recurso natural finito y vulnerable. En consecuencia, según nuestro punto de vista, estos ingresos económicos habrán de ser compartidos en justicia y equidad, con los corregimientos que son la fuente primaria que genera estos ingresos económicos.
El autor es jubilado y presidente de la Asociación Bugabeña de Diabetes
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