EDUCACIÓN.
Cultura para el turismo
Rosario Noris Herrera
Hace poco viajé de vacaciones a Panamá y quedé fascinada con el desarrollo que encontré. Yo vivía en San Francisco, en donde se registra un publicitado ¡boom! Todo es muy bonito, aunque trae problemas.
Pero lo que principalmente me preocupó y llamó la atención fue sentir que, como país, no estamos preparados para ser un destino turístico. Sentí que tanto a las personas, como al propio Gobierno le falta mucho para dar un buen servicio y trato a los turistas.
Por ejemplo, los taxistas con su frase: "No voy". Me parece absurdo que le respondan así a una persona que pide ser llevada al mall o cualquier otro lugar de interés turístico...
El tránsito es otra locura. En Sao Paulo, una ciudad con 11 millones de habitantes, no se sufre este problema. Pienso que lo que falta en Panamá es educación vial, respeto y señales de orientación. Éstas solo se ven en la entrada de los corredores, pero faltan en el resto de la ciudad para que el conductor sepa a dónde dirigirse.
Es necesario que se emprendan cambios de conducta, que los panameños sean amables, receptivos, comunicativos y dispuestos a atender a los turistas. De estas actitudes dependerá que realmente se nos considere como un país preparado y apto para visitar.
Eso ocurre en Río de Janeiro, ciudad en la que vivo desde hace 30 años, y que es muy visitada por el calor y el buen trato que los lugareños dispensan al turista.
No pretendo, con esto, comparar a Brasil con Panamá, deseo de todo corazón que mi opinión sea constructiva y que nos ayude a ser un lindo país, con una mejor calidad de vida para el pueblo panameño, porque a pesar de estar lejos ¡Amo a Panamá!
La autora es ciudadana panameña residente en Brasil
|