RESERVA FEDERAL. SE PROCURA FOMENTAR EL CONSUMO.
Esperan más recortes de tasas por la Fed
Este fin de semana, 55% de los inversionistas de futuros de los bonos del Tesoro apuesta a una baja.
El jueves, hasta 76% especulaba a favor de un recorte adicional en la reunión de esta semana. WASHINGTON, Estados Unidos/ EFE
La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, que el martes pasado bajó por sorpresa los intereses, tiene esta semana su reunión regular, en la cual muchos analistas esperan otra reducción de la política monetaria y otros tantos dudan de su eficacia.
En la primera decisión, en una reunión extraordinaria desde los atentados de septiembre de 2001, el Comité del Mercado Abierto de la Reserva decidió el martes expandir la base monetaria hasta causar una baja de tres cuartos de punto porcentual (0.75%) en la tasa de interés interbancario de corto plazo.
Fue la mayor reducción de una tacada en más de dos décadas, y ocurrió en medio de estampidas vendedoras en los mercados de especulación global y señales de que la economía de Estados Unidos podría estar en el comienzo de una de sus recesiones cíclicas.
Este fin de semana, 55% de los inversionistas que especulan con futuros de los bonos del Tesoro de Estados Unidos apostaba a que cuando salgan de su reunión el miércoles próximo, los miembros del Comité habrán aprobado otra rebaja de medio punto porcentual.
De este modo, en nueve días la tasa de interés interbancario de corto plazo habrá pasado de 4.25% a 3%, si es que se cumplen los vaticinios de los apostadores que, a su vez, han moderado su expectativa de una baja de medio punto. El jueves pasado, hasta 76% de ellos esperaba tal recorte.
Sin embargo, muchos analistas creen que ya poco importa si la Reserva baja o no otro medio punto en la tasa de interés: el efecto de los cambios en la política monetaria se siente en la economía muchos meses más tarde, y lo que ahora buscan los mercados es garantías en el pánico.
Es dentro de esa percepción de urgencia que la administración del presidente George W. Bush y los demócratas de la Cámara Baja sellaron un paquete de estímulo fiscal por la bonita cifra de unos 150 mil millones de dólares, que incluye devolución de impuestos.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, instó ayer al Senado a sumarse rápidamente al plan, pero sin tocar su contenido, de forma que los estadounidenses comiencen a recibir en mayo los cheques, la mayoría de 600 dólares.
El objetivo es fomentar el consumo, que es responsable por 70% del producto interno bruto, y apartar la posibilidad de una recesión que, según Paulson, es evitable. "Creo que la tasa de crecimiento será mucho más baja, pero creo que la economía seguirá creciendo".
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