FERROCARRIL. El tren está trabajando a su máxima capacidad.
Apresúrese a tomar su asiento
El 10% de la actividad del ferrocarril está dedicada al servicio de transportar pasajeros.
Traer un nuevo vagón, de los seis que hay, involucraría una inversión de casi 850 mil dólares.
Raúl A. Bernal
rbernal@prensa.com
Era la primera vez que la venezolana Claudia Márquez se subía al ferrocarril de Panamá y estaba dispuesta a disfrutar de esta aventura, su única queja fue que el vagón estaba desorganizado "en la entrada y salida de la gente".
El problema está en que los vagones para turistas y público en general (cuyo pase de una sola ida es de 22 dólares), están llenos. El aumento de la demanda se debe a que en los últimos meses más personas han decidido usar el tren ante las incomodidades causadas por los trabajos de la ampliación de la carretera hacia Colón.
Aunque el servicio de pasajeros representa solo 10% de los ingresos de Panama Canal Railway Company, porque el resto es de transporte de carga ocupa 90% de la atención del personal de la empresa, señaló Thomas Kenna, director de mercadeo de la compañía.
De acuerdo con Carmen Aparicio, jefa de las azafatas, a diario se tiene que lidiar con más de 300 personas con carácteres diferentes. Ahora la queja es que no hay asientos para tantos usuarios que están requiriendo el servicio y que solicitan más asientos para solventar esta situación.
Kenna dijo que adquirir un nuevo vagón para unas 50 personas más le tardaría al menos un año en conseguirlo y sería una inversión que le costaría casi 850 mil dólares, y que tal vez se dejaría de usar cuando se estabilice la explosión que se registra actualmente.
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