informe. las malas prácticas de operación también afectan a las ‘bocas de fuego’.
Hidrantes, fuentes en extinción
En San Felipe, Santa Ana y la Avenida A, al menos el 10% de estos aparatos está fuera de servicio.
Cada hidrante cuesta mil 500 dólares. Entre el 20% y el 30% de los que existen necesita alguna atención.
| LA PRENSA/David Mesa. |
|
|
| FUNCIÓN. Sirven para apagar fuegos y optimizar el servicio de agua potable, sin embargo, algunos están enterrados o dañados. 975979 |
Urania Cecilia Molina
umolina@prensa.com
Información del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) indica que en la ciudad de Panamá hay colocados unos 3 mil hidrantes y que de ese total, entre el 20% y el 30% necesita de algún grado de atención.
Una situación que en 2007 advirtió el Cuerpo de Bomberos de Panamá (CBP) en un informe al que tuvo acceso este diario.
En el documento, los camisas rojas pedían considerar el estado de los hidrantes como "un problema de mucha atención", porque varios estaban en malas condiciones.
Además, mencionaban piezas como vástagos lisos, tapas y roscas rajadas o quebradas y mecanismos de apertura desiguales, entre los principales defectos de estos artefactos.
Pero, no es lo único. También enfrentan problemas por accidentes de tránsito, porque ciudadanos inescrupulosos los dañan y porque se violan las reglas urbanísticas cuando los entierran.
Federico Rodríguez, gerente metropolitano a.i., del Idaan, dijo que las condiciones de los hidrantes son importantes para el buen funcionamiento del artefacto. Por eso, mantienen un personal exclusivo para su mantenimiento.
La atención se realiza por orden de prioridad. Los corregimientos donde existen caserones de madera y barracas tienen la preferencia.
FALTA MÁS
El funcionario reconoció que la supervisión no es suficiente para mantenerlos en buen estado, pues hay otros factores que contribuyen a su deterioro, como es la antigüedad, malas prácticas de operación y el irrespeto y/o desconocimiento de su valor en la sociedad.
Y es que la función de estos aparatos, también conocidos como "boca de fuego", va más allá de servir como fuente de agua para sofocar un incendio. En el Idaan las cuadrillas dedicadas a la optimización del servicio los utilizan para medir la presión del agua, el aire en las tuberías y hasta para desaguar las líneas para realizar trabajos de mantenimiento.
De acuerdo con el informe de los camisas rojas, en San Felipe, Santa Ana y la Avenida A, al menos el 10% de los hidrantes está fuera de servicio.
Declaraciones de Rodríguez indican que en estos lugares, así como El Chorrillo, Curundú, Calidonia y Río Abajo, están los hidrantes más antiguos y por ende, con más necesidades.
Estos aparatos tampoco son objetos baratos. Sin el costo de la mano de obra pueden llegar a costar mil 500 dólares.
|