Finanzas personales
El bumerán de la riqueza
975262Javier Arias
negocios@prensa.com
OPINIÓN. Este lunes asistí a la conferencia del senador irlandés Feargall Quinn y dueño de la tercera cadena de supermercados más grande de Irlanda. Pocas veces he tenido una experiencia tan buena en un evento parecido y a pesar de haber parecido corta y amena, hay ideas que todavía resuenan en mí y sospecho lo harán por un buen tiempo. Una de ellas es el principio del bumerán al cual voy a dedicarle el artículo de hoy. Feargall Quinn es una de aquellas personas que no esperas conocer aun después de que te lo presentan, pues está lleno de sorpresas.
Desde su estilo muy tradicional de vestir que combina con corbatas y medias multicolores hasta su mirada bondadosa que combina con 11 años de experiencia política. Parecen cosas que no van una con la otra, pero él es un hombre dedicado a romper los esquemas, con éxito. En lugar de querer aumentar el margen en un producto, el busca bajar los precios para aumentar las ganancias. Su principio de bumerán rechaza proyectos nuevos muy rentables por proyectos poco rentables que aseguran que el cliente regrese a comprar en sus supermercados. Su actuación aparentemente dicotómica es muy sensata. En realidad se puede ganar más dinero bajando precios y vendiendo más cantidad que menos cantidad a más altos precios. Esta actitud la llevó también al senado cuando votó para reducir los impuestos como forma de aumentar la recaudación estatal.
El resultado fue un incremento significativo que se siguió con otra disminución y subsecuente aumento en la recaudación. Al enfocarse en lo que provoca que el cliente regrese a su negocio, se crea lealtad construida sobre la confianza y una publicidad de boca a boca irremplazable. Sin embargo, el poder escuchar lo que los clientes quieren, conlleva mucho trabajo y una real vocación. En su cadena de supermercados donde identificaron que los clientes querían comprar productos buenos y frescos, introdujeron procesos transparentes en donde el cliente puede saber la hora en que se cosechó una fruta hasta la foto del granjero que lo hizo con su firma que confirma la información.
Estos procesos basados en la transparencia demandan mucha disciplina de los granjeros (suplidores), pues si se encuentra alguna hormona artificial o químicos indebidos en la comida a la venta, estos saben que la pista puede ser seguida hasta ellos e inmediatamente les cerrarían las puertas. El principio del bumerán también los impulsó.
El autor es asesor financiero.
|