Análisis
El dólar, Bush y el alza de precios
Juan Manuel Handal
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OPINIÓN. Durante años hemos vivido sin temerle a la inflación sabiendo que el dólar de algún modo nos protegía, ya que, en el peor de los casos, el índice de la inflación de esa moneda era mínimo. Escuchábamos sobre los problemas de la inflación en casi todas las naciones de América Latina, y frente a ellos los nuestros eran minúsculos. ¿Por qué de pronto las cosas ahora parecen salir de su cauce? Cuando el costo del combustible nos golpea nos explican que el petróleo subió de precio. Sube el costo de la electricidad, y nos dan la misma explicación. Naturalmente pensamos que el costo del petróleo ha podido iniciar una escalada con efecto dominó. Eso es verdad, pero solo en parte. El problema viene de más arriba, está en la moneda que usamos.
El dólar ha gozado de gran prestigio por décadas. Su fortaleza financiera creció constantemente y se convirtió en la moneda de referencia. Casi todas las naciones del mundo lo usaban para constituir sus reservas y eso mantenía más fuerte financieramente a EU. Pese a los gastos enormes de EU, y sus frecuentes despilfarros, cuando terminó su mandato el presidente Clinton, EU tenía las reservas más grandes de su historia. Y luego llegó Bush, rodeado de voraces hombres de negocios, que formaron parte de su gobierno. Con la tragedia del 11 de septiembre, Bush inició la "guerra contra el terrorismo" y se embarcó en una guerra contra Afganistán, donde suponía que estaba Bin Laden. Bin Laden no estaba allí y entonces se lanzó con gran ímpetu contra Irak, aduciendo que Saddam Hussein albergaba a los terroristas y tenía armas de destrucción masiva. Ambas suposiciones resultaron falsas, pero Bush no se arredró. Muchos pensaron que lo que realmente quería Bush era el petróleo de Irak. Cada vez más se hace evidente que en el fondo, esto era lo que lo guiaba. En su excelente libro The Assault on Reason, Al Gore sostiene que Bush estudia con más detenimiento los planos de los campos petroleros iraquíes sin que le importe el número de ciudadanos estadounidenses muertos en la aventura de esta absurda guerra ni lo que le está costando a su país. Esa es la razón del desprestigio y la devaluación del dólar.
Es obvio que los que ganamos en dólares y también los que tienen sus reservas en esa moneda, como Panamá, resultamos contribuyendo, sin quererlo y sin poder evitarlo, al gasto delirante en que Bush tiene sometido a su país. Lo que EU ha gastado hasta ahora solo en la guerra contra Irak es la friolera de 487 mil millones de dólares. Ese y muchos otros despilfarros han llevado a EU a acumular la deuda externa más grande de su historia. Al iniciar su mandato Bush, EU tenía el superávit más grande de todos los tiempos. Ahora, todo eso voló y se endeudó como nunca. No es fácil entender cómo un Presidente como Bush no ha sido encausado como lo hicieron con Nixon, cuyos actos, comparados con los de Bush, eran miel sobre hojuelas.
El autor es reasegurador jubilado
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