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Esperan un alto el fuego antes de firmar la paz
El proceso de paz está parado desde que la presidenta anunciara una ofensiva militar.
| EFE/Allan Martin |
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MANILA, Filipinas/EFE
El Gobierno de Filipinas anunció ayer que condiciona las negociaciones de paz con los grupos comunistas y maoístas a que el Nuevo Ejército del Pueblo (NEP), brazo armado del ilegal Partido Comunista (PCF), declare un alto el fuego inmediato.
Un portavoz del Ejecutivo indicó a la televisión local ABS-CBN que los rebeldes darán así una señal clara de que están dispuestos a luchar a favor de una solución duradera a casi cuatro décadas de enfrentamiento.
Ambas partes aceptaron ayer la propuesta de Noruega de celebrar en el país europeo las primeras reuniones para reanudar el diálogo roto desde 2006.
En ellas está previsto que participe como mediador la Iglesia católica de Filipinas, muy influyente en todas las esferas sociales y políticas y protagonista en la resolución de otros conflictos, entre ellos la caída del ex dictador Ferdinand Marcos en 1986.
No obstante, los obispos también quieren que Manila demuestre su buena fe y afronte el espinoso asunto de la reforma agraria y el traspaso de terrenos de los latifundistas a los campesinos que los cultivan.
José María Sison, el exiliado líder del PCF, aseguró esta semana que el Gobierno filipino continúa obstaculizando las conversaciones de paz y que él sigue siendo perseguido, a su juicio sin pruebas, por los gobiernos extranjeros de Estados Unidos y Holanda.
Por su parte, el NEP, brazo armado del PCF, cuenta todavía con unos 7 mil 200 combatientes y lleva casi cuatro décadas alzado contra el Ejército en un conflicto que se cobra vidas prácticamente a diario.
El Frente Democrático Nacional negocia desde hace años un acuerdo de paz con Manila, pero este proceso está paralizado desde que la presidenta, Gloria Macapagal Arroyo, anunciara en 2006 una ofensiva militar destinada a acabar con la rebelión comunista.
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