Un año más bueno que malo
Gustavo Ampudia P.
gampudia@prensa.com
OPINIÓN. Terminamos el año 2007 con un campeón del mundo, el colonense Celestino Pelenchín Caballero.Este año, pese a algunos descalabros, ha sido provechoso para el boxeo nacional por muchas situaciones, siendo una de las más importantes la llegada de la AMB a Panamá.Esto le ha dado un impulso al boxeo istmeño y aumentó la proyección internacional de los púgiles criollos.Otro logro que hay que resaltar fue la remodelación del gimnasio Pedro Rockero Alcázar, luego de mil batallas.El gimnasio ahora está equipado para recibir a esos boxeadores con anhelos de llegar a ser campeones mundiales y dejar el nombre de Panamá por todo lo alto.Tengo que felicitar a Rogelio Espiño, de Promociones y Eventos del Istmo, por mantenerse vigente en el boxeo en la organización de cartillas.
Eso le dio la oportunidad a boxeadores como Roinet Caballero, Anselmo Moreno, Tito Mendoza, Alfonso Mosquera, entre otros, a tener oportunidad titular.De igual forma a todos esos promotores que hacen cartillas en el interior del país como en Chiriquí, Penonomé y otros lugares. Sigan con ese esfuerzo.Ahora bien, este año también nos dejó algunos sinsabores.La caída de Roberto Vásquez, un boxeador que tenía el respaldo de toda una fanaticada.Luego de su derrota ante Takefumi Sakata su carrera se fue a pique.
No pudo pelear en una velada por no dar el peso y en su segundo intento se lesionó en unos entrenamientos.Su mira está en el año que viene y recuperar todo lo perdido: el apoyo de su fanaticada y un campeonato mundial en la categoría mosca. El intento de Ricardo Córdoba en ganar una corona ante Wladimir Sidorenko. Ese empate con sabor a victoria. Ahora Ricardito debe enfocarse y prepararse a conciencia para ganar esa corona y no recibir el título de campeón sin corona.Tito Mendoza fue otro que cayó en su búsqueda de una faja mundial.
Fue derrotado por Zolt Erdei, y Alfonso Mosquera, como todo un guerrero, fue vencido en 12 asaltos por Joachim Alcine.Un consejo a Roinet Caballero y Anselmo Moreno, próximos en pelear por título: cuando suban al ring vayan a pelear. Nada de sobadera y golpecitos cariñosos. Un ejemplo fue el Huracán Mosquera, ese sí tiró su mano como un guerrero y perdió con honores. En el extranjero hay que soltar la mano; allá las fintas no suman puntos.
El autor es periodista
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