CHILE. SE ACENTÚA CRISIS POLÍTICA DEL GOBIERNO.
Bachelet pierde el control de la Cámara
Cinco diputados de la Democracia Cristiana renunciaron a la alianza de gobierno.
Analistas opinan que se avecina un nuevo cambio ministerial que reflote al Gobierno. SANTIAGO DE CHILE/DPA
La presidenta chilena, la socialista Michelle Bachelet, perdió ayer el control de la Cámara Baja, luego que cinco diputados del principal partido del Gobierno, la Democracia Cristiana, renunciaran a la alianza de gobierno.
La decisión de los congresistas se produjo en momentos que es inminente la nominación de un cuarto gabinete en dos años, tras la renuncia la semana pasada del ministro del Interior, el también demócrata cristiano Belisario Velasco.
Los diputados Jaime Mulet, Alejandra Sepúlveda, Pedro Araya, Eduardo Díaz y Carlos Olivares justificaron su dimisión con el hostigamiento que según ellos recibieron desde su propio partido por sus críticas al Gobierno y el modelo de desarrollo.
La designación de un nuevo equipo ministerial es esperada para cualquier momento y será el paso final de una cirugía mayor al interior de los equipos del Gobierno.
La semana pasada, de hecho, Bachelet removió a seis de sus 15 jefes regionales, con la intención de mejorar su liderazgo político territorial. En Chile, la Presidencia designa a los jefes regionales.
Bachelet, quien en 2007 perdió el control del Senado por la deserción de un senador oficialista del socialdemócrata Partido por la Democracia, enfrenta la necesidad de retomar la iniciativa política, en un año marcado por los comicios municipales de octubre.
Con la renuncia de los diputados, que cuestionan las políticas neoliberales del Gobierno, la coalición gubernamental quedó con 57 diputados de un total de 120, a los que se suman tres independientes proclives al Gobierno.
La oposición de derecha tiene, en cambio, 54 representantes. El resto lo constituyen los diputados que ayer renunciaron y un representante del movimiento Chile Primero, también escindido del Gobierno en la era Bachelet.
La renuncia de los diputados, esperada desde la semana pasada, solidariza con la expulsión de su partido del senador Adolfo Zaldívar, ex aliado de Bachelet, devenido en uno de sus más férreos críticos en los últimos meses.
La crisis sorprende a la pediatra Bachelet con una popularidad que bordea el 40% y un creciente nivel de conflicto con organizaciones sindicales y mapuches, que también critican sus políticas por neoliberales.
La situación política y social, paradójicamente, coincide con el mejor año económico de la historia en una serie de indicadores.
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