VISIÓN DE FUTURO.
El próximo Presidente de Panamá
Luis Alberto Hooper D.
En Panamá, al igual que en muchos países del mundo, no existen, ni han existido verdaderos líderes, con visión de estadistas; salvo raras excepciones.
México tuvo la gran dicha de tener a un Lázaro Cárdenas, quien tomó la firme decisión de nacionalizar el petróleo, allá por 1938; cuando el oro negro mexicano estaba en poder de las petroleras norteamericanas e inglesas.
Colombia tuvo a un Jorge Eliécer Gaitán, a quien le impidieron llegar a la Presidencia mediante un vil y cobarde asesinato, el 9 de abril de 1948, fraguado por las oligarquías conjuntas de los partidos Conservador y Liberal. De allí nació la violencia en Colombia. Para esas fechas, Tiro Fijo, Manuel Marulanda o Pedro Marín era un simpatizante de Jorge Eliécer Gaitán, y participaba en las famosas marchas del gran líder y eminente orador. Sesenta años después, Tiro Fijo es el jefe de las FARC, con 20 mil hombres armados bajo su mando.
Panamá también tuvo a un gran líder, que nadie menciona. Se trata de Juan Demóstenes Arosemena, quien fue un gran estadista de enorme visión. Como muestra de su legado está la Escuela Normal de Santiago. Esa majestuosa e impresionante obra ya la quisieran tener muchas universidades del mundo.
Augusto Samuel Boyd, en su corto mandato presidencial, de apenas un año, también demostró ser un gran estadista. Él ideó la construcción del Instituto Nacional de Agricultura, en Divisa.
Alberto Vallarino será el próximo Presidente de la República de Panamá, aunque solo lo apoye el Partido Panameñista. Le ganará a Martín Torrijos, quien será el candidato del PRD, por obra y gracia de la Corte Suprema.
Anticipamos que la obra cumbre de Vallarino será la construcción de la Universidad Agrobiológica, en Las Minas de Herrera.
El autor es ingeniero agrónomo
|