Cuarto bate
Lo bueno, lo malo y lo feo
Harmodio Arrocha Jr.
harrocha@prensa.com
OPINIÓN.Después de escuchar al mandatario de la Nación, Martín Torrijos, durante la inauguración del torneo en el estadio Kenny Serracín, no me quedó la menor duda acerca de su marcado interés por el deporte, eso es positivo para un país que en los últimos años ha mostrado un falso desarrollo deportivo. Claro, que es importante remodelar y darle otra fisonomía a unos estadios que ya no resisten el paso de los años, como en su momento también le hice saber al máximo jerarca del deporte, Ramón Cardoze, mientras hablamos en la apertura de un campeonato que ha levantado muchas expectativas, y que promete ser muy parejo por el balance y la preparación de los equipos. La idea es buena y los beneficios con estas remodelaciones serán de un gran alcance para un béisbol criollo que necesita seguir creciendo ante los grandes retos que impone la actual pelota moderna. El deterioro que presentan estos viejos coliseos en el interior es evidente y en ese aspecto es justo reconocer el esfuerzo hecho hasta ahora para tratar de salvar algunos de los parques que he encontrado en este recorrido por la campiña interiorana. Increíble que en pleno siglo XXI, nuestro béisbol aún se mantiene jugando sobre una obsoleta estructura, en la cual todos sus componentes son aficionados. Y sustento mi comentario.
El Kenny Serracín, coliseo construido en 1952, todavía sirve de escenario y es sede de un equipo como pocos en su rico historial que posee. Este parque, que tengo entendido será utilizado en el futuro para jugar pelota profesional, debe ser remodelado totalmente. Esta afición que respira béisbol se lo merece. Hablamos todos los días de comercialización y de un cambio de imagen para el pasatiempo favorito de los panameños, pero eso tiene que reflejarse en todos los niveles. También los dirigentes tienen que ponerse a tono con la realidad. Ahora entiendo por qué a los llamados hombres de azul se les cuestiona tanto su labor en el campo. Un pésimo arbitraje hubo en el Glorias Deportivas Baruenses, en el marco del encuentro entre Metro y Occidente, el pasado sábado.
De paso, este equipo de Metro no mete miedo a nadie, a menos que el león despierte en su andar en la carretera. Me decía Cristóbal Girón, en una breve charla que tuvimos en Puerto Armuelles, un pueblo al que hay que meterle la mano duro, que los peloteros reciben un viático de solo ocho balboas diarios en concepto de alimentación. Lo que no me parece correcto, pues nuestros peloteros, que son los grandes protagonistas en este campeonato, merecen un mejor trato para evitar que esto se convierta en una preocupación y les impida cumplir con su rendimiento en el terreno de juego. El transporte ha mejorado y eso es bueno señalarlo, lo mismo que se ha contemplado el seguro de los peloteros. Así las cosas, esto apenas empieza y es bueno que se hagan los correctivos sobre la marcha para garantizar que haya un buen espectáculo.
El autor es periodista.
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