Cuarto bate
Una bofetada al béisbol
Harmodio Arrocha Jr.
deportes@prensa.com
OPINIÓN. Los que llevamos el béisbol en la sangre no podemos pasar por alto el anuncio oficial que se hizo ayer por parte de la dirigencia nacional del deporte rey de los panameños, al descartar como una de las sedes de los torneos nacionales venideros al moderno Estadio Nacional Rod Carew, en el marco de una reunión plenaria que increíblemente terminó con la discusión de las reglas del juego sin tener a mano una reglamentación del campeonato. A eso voy a referirme en las líneas finales de esta columna, pero es lamentable e irresponsable decir que no se va a jugar béisbol en el verano en un coliseo que se construyó exclusivamente para juegos de béisbol.
Señores, tengamos claro que estamos en pleno siglo XXI y no se trata de tomar caprichosamente una decisión en medio de un conflicto de intereses comerciales entre dos compañías telefónicas en perjuicio de un deporte que representa toda una historia deportiva en un país netamente beisbolístico. No sé cuál es el fondo de este asunto de las telefónicas ni tampoco pretendo investigar más allá del daño que se le está haciendo al béisbol, pero cualquiera fuera la razón que impulsó a los actuales directivos a dar este paso en falso es un error histórico imperdonable que seguramente tendrá un efecto negativo en la fanaticada.
No utilizar un coliseo que es considerado uno de los mejores parques de pelota en Latinoamérica representa un retroceso para el béisbol panameño de por lo menos 10 a 15 años. Creo que hay que ver el problema con la seriedad que se requiere y no solamente tenemos que ser responsables con los patrocinadores que están poniendo el billete para garantizar el funcionamiento de los campeonatos venideros. Hay que ver con responsabilidad la magnitud del daño que se le está haciendo a su majestad el béisbol, y analizar profundamente las consecuencias inmediatas que vendrán una vez regresemos a jugar pelota en las condiciones actuales al vetusto coliseo del popular barrio de Curundú.
De hecho, la asistencia va a mermar significativamente porque nadie va a exponerse a riesgos de ir a este viejo coliseo, que atesora tanta historia, aun con todo el aparato de seguridad que se pueda montar para los torneos que se avecinan. Señores, la última palabra la tienen ustedes.
El autor es periodista.
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