EUROZONA. Varios indicadores apuntan a una fragilidad.
Economía europea frente a un año de incertidumbre
Los bancos advierten que aún tomará tiempo superar la crisis de hipotecas basura en Estados Unidos.
Los datos de inflación superan los pronósticos por el aumento del petróleo y los alimentos.
| BLOOMBEREG/Suzanne Plunkett |
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| MONEDA. La cotización del euro, cercana a los 1.48 dólar, ha permitido aplazar cambios monetarios. 960500 |
BERLÍN, Alemania/DPA
Europa comienza el año nuevo bajo la sombra de incertidumbre proyectada por la crisis global de crédito y pronósticos de ralentización de su crecimiento.
Mientras los economistas reducen las expectativas de expansión de la eurozona, los bancos advierten que aún tomará tiempo superar la crisis de hipotecas basura en Estados Unidos y la consecuente sequía de créditos financieros.
El peligro real para los 13 países que integran la eurozona es la estancación causada por el imparable encarecimiento del petróleo y los alimentos que impulsan la inflación mientras el euro se aprecia a niveles récord y el aumento de los tipos de interés amenazan el crecimiento económico.
"Los indicadores de confianza han caído considerablemente en los últimos meses", dice el economista jefe del Commerzbank alemán J’rg Kramer, que espera una bajada de tipos en 2008.
Después de emerger el año pasado de un prolongado periodo de estancación, la expansión en la eurozona podría retroceder del 2.6% de 2007 a un magro 2.0% en 2008. La misma evolución podría afectar a la mayor economía europea, Alemania, que cerró 2006 con un crecimiento del 2.9%.
Varios indicadores clave apuntan a una coyuntura económica más frágil, en vista de la caída de la confianza tanto entre consumidores como empresarios en toda la eurozona. De igual forma, los datos de inflación superan los pronósticos por el aumento del petróleo y los alimentos, en el marco de nuevas tensiones en Cercano Oriente. Los economistas estiman que la inflación interanual en la eurozona, que en septiembre dio un importante salto al 2.6%, llegará al 3.0% en los próximos meses.
Para colmo, existen señales de que la falta de mano de obra en sectores clave de la economía podría llevar a presiones salariales que agreguen impulso a la inflación. El desempleo en la eurozona se redujo en septiembre al 7.3%, mientras Alemania disfruta de la tasa de paro más baja desde la reunificación hace 17 años.
El avance de la inflación y el estancamiento de la actividad económica también aumentan la presión sobre el Banco Central Europeo (BCE), que en septiembre retiró su plan de elevar los tipos para no agravar las consecuencias de la crisis de las hipotecas subprima. El BCE, enfrenta una dura prueba hasta encontrar equilibrio.
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