Hoy es la víspera de un día muy esperado, en el que olvidamos afanes cotidianos para abrir el corazón a los buenos sentimientos y augurios, nos consentimos con cariños y abrazos, y nos damos licencia para estrechar la mano de los no tan amigos.
Es época de perdón, de dar, y de recargar las baterías para empezar otra vez la jornada de un nuevo año. Pero, de esta idílica descripción escapan 4 de cada 10 panameños para quienes la ‘Noche Buena’ no representa ningún día especial, pues sus carencias no permiten distinguir una fecha de otra. Eso duele, y como ciudadanos de esta gran nación tenemos el deber de hacer algo.
Ese desarrollo y esa bonanza que las estadísticas nos arrojan a la cara, deben llegar a cada hogar para que la luz de la esperanza alumbre también a los más humildes. Al tiempo que anhelamos unas felices fiestas, confiamos que la brecha de la desigualdad económica logre realmente achicarse para que quienes hoy no tienen qué poner en la mesa, reviertan esa dura realidad. Esa sí sería una gran noticia para todos. |