MEGAPROYECTOS DE TANQUES DE ACOPIO.
Temen que Taboga cambie las flores por combustible
Los taboganos no tienen que temer, porque lo que queremos hacer quedará al este de Taboguilla, y será un muelle." Luis Núñez Centro Energético de las Américas
| LA PRENSA/Ana Rentería |
|
|
| QUEJAS. En la isla, el tema obligado es el rechazo a los tanques de acopio de combustible. 959940 |
José Somarriba Hernández
jsomarriba@prensa.com
"...Taboga, tierra de las flores, tú eres mi inspiración. Por ti sentí una pasión, que me llenó de amores", con esta canción el compositor Ricardo Fábrega inmortalizó a la otrora isla de las flores, a unas 16 millas náuticas de la ciudad capital –en el golfo de Panamá– que ahora se queda sin flores.
A esta calamidad se agrega el hecho de que los pobladores temen que dos megaproyectos de tanques de acopio de combustible afecten la ecología, y que los empleos que se generen, no redunden en su beneficio.
Uno de los proyectos del Centro Energético de las Américas (CELA) plantea establecer un centro de acopio de derivados del petróleo y crudo en las costas de Colón, cuyas tuberías pasarían –en parte– por debajo del Canal de Panamá y desembocarían en tanques de almacenaje sobre plataformas localizadas cerca de Taboga.
El otro es la ampliación de la planta de almacenamiento de combustible de la empresa Decal Panamá, S.A. que actualmente está en la isla de Taboguilla, frente a Taboga.
El pasado jueves –al menos eso se anunció–, CELA había sido invitado al Consejo Municipal de la isla para hablar sobre la obra.
Luego resultó que los funcionarios se mostraron sorprendidos porque no tenían en agenda el encuentro y, por consiguiente, fue cancelado. Así lo informó la secretaria del Concejo, Nilka de Moreno.
Este diario conoció que la nueva fecha para la reunión es el 10 de enero próximo.
¿Cómo surgió la convocatoria? Poco después se supo que el responsable de la invitación era el jubilado estadounidense Herbert Bumgarner, quien dice que lo hizo porque rechaza estos proyectos.
Gilberto Botello Carrasco, quien se mudó a Taboga hace 18 años, opinó que "cuando comenzó Decal, en 2000, vino la presidenta Mireya Moscoso y dijo que el 80% de los empleos sería para los taboganos. Ahora solo ocho, de 40 trabajadores, son de la isla".
Para Botello, lo peor es que "quieran cercar el canal entre [la isla] Urabá y Taboga que usamos para pescar y que los otoqueños [pobladores de Otoque Oriente y de Otoque Occidente] necesitan para llegar directamente a su destino. Eso no lo vamos a permitir".
En tanto, Carmen López, de 77 años de edad, aseguró "siempre nos han engañado. No tendremos qué comer", aseguró la anciana.
Luis Núñez, gerente de Relaciones Institucionales del CELA, dijo que la empresa está en la fase de someter a consideración los permisos para concesiones de fondo de mar y servidumbre pública.
"La reunión será para hablar de la logística del foro público que se hará para explicar el proyecto. No tienen que temer, porque lo que queremos hacer quedará al este de Taboguilla, a unos tres kilómetros, y será un muelle", explicó Núñez.
Se intentó tener una versión de Decal, en Taboguilla, pero fue imposible.
|