El año escolar llega a su fin en medio de grandes incertidumbres; tan graves algunas de ellas, que demandan la atención urgente de la sociedad civil y de las autoridades. Panamá, país con crecimiento económico sostenido en los últimos años y con una abundancia de recursos, todavía cuenta con un sistema educativo que pareciera ir en dirección contraria al desarrollo nacional.
La educación panameña no solo tiene un currículo desfasado, sino que además no es correspondiente con los polos de desarrollo que están convirtiendo a Panamá en uno de los países con mejores proyecciones de la región. Y qué decir de la infraestructura tecnológica, que parece haberse quedado en el pasado.
Pero como si las deficiencias propias del sistema no fueran suficientes, a estas tenemos que sumarles los escándalos por irregularidades que han sacudido al sector educativo este año; sobre todo el relacionado con el Fondo de Equidad y Calidad de la Educación (FECE), que ha sido la principal causa de que el año escolar cierre en medio de negros nubarrones. Los retos para el año 2008 son titánicos. |