RAÍCES COMUNES.
Religiones
I. Roberto Eisenmann, Jr.
Pareciera ser que las religiones –en asuntos mundiales – van a jugar un rol mucho más importante en el siglo XXI que el papel que jugaron en el siglo pasado, según Briana Brown en su libro Noah’s Other Son. Se hace cada día más difícil ser una persona medianamente educada en el mundo de hoy sin un conocimiento mínimo de la historia de la familia disfuncional de Abraham/ Ibrahim, ya sea uno creyente o no.
Parece cada día más importante comparar las escrituras de cada religión en vez de comparar religiones. Esto podría producir una nueva comprensión de la relación y raíces comunes del judaísmo, el cristianismo y el islam. Por supuesto que los extremistas y fanáticos de las tres religiones dominantes se resisten a hacer esto debido a que su psicología requiere de un enemigo o una proyección de todo lo malo de su propia civilización.
Estos fanáticos juzgan a todo musulmán según los parámetros de Osama Bin Laden, a los cristianos por las cruzadas o el Ku Klux Klan, y al judaísmo por las incursiones israelitas en los campos de refugiados palestinos en el Líbano. Los peligros del racismo, anti–semitismo y la islamofobia cubren todo el globo terráqueo.
¿Cuándo llegará el día en que en vez de querer convertir al vecino a nuestra religión, nos dediquemos más bien a explorar la religión del vecino con interés, buscando las raíces comunes… ya que las tres religiones –cristiana, judía e islámica– nacen del patriarca Abraham/Ibrahim… y todos somos en esencia "familia" (un tanto disfuncional en este momento, pero –en fin– familia)?
Aún cuando la controversia intelectual no deja de ser motivadora e interesante, sería mejor si los fanáticos conservadores dejaran de decirnos con irrespeto lo que tenemos que creer, y los fanáticos liberales dejaran de decirnos irrespetuosamente lo que no debemos creer.
La religión y la fe son un asunto íntimo, así como para los no creyentes el no creer es una especie de religión también íntima.
Irrespetarse unos y otros es practicar una intolerancia que no es propia de seres inteligentes y civilizados.
Yo –como lo he escrito antes– soy católico orgulloso de que corre por mis venas brava sangre judía. No soy religioso en el sentido de seguir los dogmas de mi religión al pie de la letra, pero sí soy profundo admirador de ese hombre llamado Cristo, y tengo fe en sus enseñanzas. Soy crítico de los errores de mi Iglesia.
George Bernard Shaw una vez escribió "el cristianismo podría ser bueno… si alguien intentara practicarlo". Yo estoy de acuerdo, solo que diría "el cristianismo, el judaísmo y el islam son todas religiones buenas… si alguien intentara practicarlas".
Tenemos todos que volver a nuestras raíces comunes. La familia de Abraham/Ibrahim está iniciando su quinto milenio de bien documentada actividad. La figura del patriarca podría conducirnos a una posible reconciliación familiar. No perdamos las esperanzas en la tolerancia e inteligencia que todos –creyentes y no creyentes– llevamos dentro.
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
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