BUSCADOR
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Suscripciones | Portadas PDF | Titulares por e-mail | Contáctenos
Panamá, lunes 17 de diciembre de 2007
 

MALESTAR PRESIDENCIAL.

Porfiados vs. caprichosos

Danilo Arbilla

No es lo mismo porfiado que caprichoso. Una cosa es ser terco, tenaz, obstinado y otra variable, antojadizo, arbitrario, voluble, gratuito, improcedente, inestable, veleta y algo así como malcriado. Se puede afirmar, por ejemplo, que los hechos son porfiados. Esto es, son como son, gusten o disgusten a quien sea. Por otro lado, hay gobernantes que son caprichosos y quieren que las cosas, los hechos, sean como a ellos se les antoja.

De ahí los conflictos con la prensa: esta refleja lo que ocurre, tal cual, y los gobernantes caprichosos se enojan y cierran radios y canales de TV y no le dan papel ni publicidad oficial a las publicaciones que no se portan bien. Los venezolanos votaron en contra del plan constitucional chavista. Ese es el hecho. El comandante Chávez dice que fue "un triunfo de mierda". Suena a gratuito, a improcedente.

No se puede ser tan voluble: hasta ese momento su legitimidad se la daban todas las elecciones y referendos ganados. No importaba si para ello hubo algunos "conteos" que dejaron dudas y alguna gente pudo votar varias veces o si se premió a los medios de prensa amigos, si se repartió dinero a manos llenas a los comités bolivarianos o si se amenazó a los funcionarios públicos que no fueran "rojo, rojitos". Hasta ahí la legitimidad de las urnas era incuestionable y para siempre, En este último caso, sobre el cual nadie se atrevería a pensar que hubo algún "incentivo oficial" –léase abuso– para los votantes del "no", resulta que fue nada más que un "por ahora".

En Argentina la inflación de este año será del 18%. El índice oficial marca la mitad: lo dice Kirchner y lo ratifica Cristina.

La realidad dice 18% y la voluntad gubernamental 9%. Pero los hechos son porfiados y no ceden ante los caprichos. Esto lo saben los argentinos. También lo sabe el presidente del FMI, el socialista francés Dominique Strauss–Kahn, quien de visita por Buenos Aires advirtió públicamente que "no se puede tener una política económica apropiada sin tener como mínimo un índice creíble".

Alberto Fernández, "reelecto" como primer ministro o jefe de gabinete de los Kirchner, debe ser uno de los personajes menos querido del Río de la Plata. Su "caída", es decir, su vuelta a llano, que indefectiblemente algún día se va a dar, es un sueño común que alimentan a diario muchos, muchos argentinos: kirchneristas y no kirchneristas.

A Fernández, a quien le gusta practicar la ironía, lo que sale mucho mejor cuando se está arriba, le resultaba "muy llamativo", que Alejandro Guido Antonini Wilson, el hombre de la maleta con los 800 mil dólares, cada vez que ingresaba a Buenos Aires de inmediato viajaba a Uruguay, dando a entender así que ese era el destino final del empresario y lobbista venezolano y de sus dólares.

Para los funcionarios del Gobierno uruguayo, tan de izquierda y progresista como el argentino, esa era una acusación antojadiza de Fernández, pero este insistía en que se trataba de meros hechos. Seguramente en estos días también le ha de resultar muy llamativo a Fernández que, a solo 48 horas del reestreno presidencial kirchnerista, aparezcan el FBI y un fiscal estadounidense con pruebas, testimonios y cómplices, que certifican que los dólares de Wilson eran un envío de Chávez para ayudar al financiamiento de la campaña electoral de Cristina. Si fuera así, y se probara fehacientemente, significaría que fueron violadas las normas electorales de Argentina y que habría que anular la elección de octubre pasado que permitió el enroque de los Kirchner.

Sin duda este hecho puede aparecer como llamativo, sobre todo por el momento en que aparece. Cualquiera podría pensar que fue elegido. Otros, que Cristina tuvo mala suerte o comenzó con el pie izquierdo y, al decir de los argentinos, es "mufa". Cabe que solo se trate de hechos, que se dieron cuando tenían que darse y no más.

Para otro Fernández (Aníbal) ex ministro del Interior de Kirchner y actual ministro de Justicia de Cristina, se trata de una "canallada", una "estupidez", consecuencia de los problemas de EU con Venezuela. La flamante presidenta habló de "una operación" de USA contra a las excelentes relaciones entre Argentina y Venezuela. Si esa es la realidad, y no referencias caprichosas para eludir el bulto, el tiempo lo confirmará.

Mientras tanto el FBI ya ha planteado el tema en la justicia y el fiscal está actuando. Hay varios implicados, y se habla de grabaciones con altos, altísimos, jerarcas venezolanos. Se trataría de hechos y si efectivamente es así, estos soy porfiados y no hay capricho o caprichosos que los puedan frenar.

El autor es periodista y fue presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP)
© 2007. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
 
 
 
© 2007. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá