ARQUITECTURA. cien años de vida.
Palabras para Niemeyer
Los malestares de la edad no han impedido que mantenga una imparable actividad creadora.
| REUTERS |
|
|
| Catedral Metropolitana en Brasilia. 955355 |
REDACCIÓN INTERNACIONAL /EFE
Oscar Niemeyer es a la Arquitectura lo que Pablo Picasso a la pintura: un nombre universal, un maestro de la estructura curvilínea, uno de los padres del modernismo, pero también un humanista y un hombre comprometido. Es la opinión más extendida en las filas de sus colegas de profesión como sir Richard Rogers, Renzo Piano, Álvaro Siza, Richard Meier, Zaha Hadid, Ricardo Legorreta, Teodoro González de León, Juan Herreros y Gae Aulenti, quienes han compartido sus impresiones sobre Niemeyer en vísperas de su centenario.
"Oscar Niemeyer es un gran arquitecto, uno de los maestros originales que dieron forma al movimiento moderno", afirma el británico Rogers, quien destaca sus edificios "hermosos, plásticos, bien proporcionados, dinámicos y blancos" que "combinan la escultura, la funcionalidad y la ciencia con el arte".
Premio Pritzker (el Nobel de Arquitectura) como Niemeyer, sir Rogers no oculta su amor por la obra del arquitecto brasileño y muestra una especial debilidad por el pabellón de la Galería Serpentina, una especie de vela blanca en el Hyde Park londinense.
Para Piano, también premio Pritzker, la arquitectura de Niemeyer, "canta, tiene voz y las ciudades necesitan edificios que canten, porque si no todo es demasiado plano, gris".
Para otro premio Pritzker, el portugués Álvaro Siza, Niemeyer era conocedor de las dificultades políticas que afectan a la evolución de la arquitectura y fue capaz de superarlas "con el coraje de un sueño nunca interrumpido".
Niemeyer asegura que "la arquitectura tiene siempre una explicación" y que la curva, que se ha convertido en el elemento más distintivo de sus diseños, "es a solución natural".
|