ROTONDAS.
Para aliviar el tráfico vehicular
Azael Barrera
La red vial urbana de la capital colapsa día tras día. Ni hablar del transporte público, cuya decadencia era predecible desde que se creó y puso bajo el control de sindicatos que juegan con las vidas de los usuarios y ahora dictan las reglas del juego a las autoridades, en lugar de ser al revés, como sucede en los países que realmente se encaminan al desarrollo.
Los ciudadanos podemos proponer soluciones inteligentes a la red vial, pero el Ministerio de Obras Públicas y la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre deben ponerse de acuerdo con los que proponen estas soluciones y empezar a trabajar juntos. Vimos cómo en la propuesta de la cinta costera faltó más apertura a la participación comunitaria.
Las autoridades construyen puentes vehiculares e instalan "semáforos inteligentes" en cada intersección imaginable de la ciudad, que a la larga solo serán paliativos y ocasionarán más gastos de mantenimiento y más estancamiento del flujo vehicular.
Muchos países en desarrollo, por el contrario, han adoptado una solución que opera desde 1966, en el Reino Unido, y desde 1990, en Estados Unidos y otros países como Costa Rica, y mantiene flujos continuos de tráfico, en donde los retrasos dependen únicamente de los conductores y no del semáforo o del policía. Nos referimos a las rotondas modernas.
Tras analizar con expertos mundialmente reconocidos en esas infraestructuras y expertos locales, la conclusión es simple: en lugar de sembrar puentes vehiculares con semáforos, la solución podría ser una red de rotondas.
Aclaremos: la intersección de la vía Transístmica y la Ricardo J. Alfaro o Tumba–Muerto no es una rotonda, es un círculo de tráfico. En San Miguelito a la altura de la antigua plaza de Roosevelt tenemos una pseudo–rotonda; y en Costa del Este, a la altura del centro comercial, hay una cuasi–rotonda.
Estos círculos de tráfico o falsas rotondas han creado un rechazo equivocado del usuario. En las rotondas modernas los automovilistas que se aproximan deben "ceder el paso", tres palabras que habrá que "fundir" en la mente de conductores "juega vivo". Los carriles tienen la geometría que obliga a reducir la velocidad. Las colisiones leves disminuyen en más del 75% y las fatales en más del 90%. La isleta central se puede decorar con vegetación, fuentes y esculturas, logrando el perfecto elemento para desarrollar un concepto de ciudad jardín que, por ley, se debe preservar en las áreas revertidas y que se puede ir adoptando en otras comunidades.
En la intersección de la vía de La Amistad con las entradas a Albrook y Clayton se ha propuesto colocar un puente vehicular añadido al semáforo recientemente instalado. Miembros de ambas comunidades hemos propuesto en su lugar una rotonda. En estas áreas revertidas hay la oportunidad de dar el salto al primer mundo y del que tanto las autoridades como las comunidades estarán orgullosos de presentar como símbolo de cómo se debe desarrollar una nación. Hagamos allí la primera rotonda moderna modelo, como debe ser, y dejemos el puente y el semáforo para donde realmente sea indispensable.
El autor es presidente de la Asociación de Propietarios y Residentes de Clayton
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