EQUIDAD EDUCATIVA.
Una ‘laptop’ para cada niño
Patricia Pizzurno
Uno de los desafíos más grandes que enfrentan los gobiernos de los países de economías emergentes es cerrar la brecha cada vez más profunda de oportunidades que existe entre los niños menos favorecidos y los más privilegiados. No es un secreto para nadie que la educación está en el origen de la inequidad y, naturalmente, de la deplorable distribución de la riqueza que presentan las sociedades tercermundistas. Trabajar para la eliminación de esa brecha debería ser la prioridad de las presentes políticas educativas, máxime cuando Nicholas Negroponte, el fundador de Media Lab (laboratorio del MIT) y del One Laptop per Child (OLPC) parece haber encontrado la puerta de entrada hacia un futuro menos sombrío para los jóvenes pobres.
La idea es que los gobiernos adquieran una laptop para cada escolar del sistema estatal a un costo de 100 dólares cada una. El proyecto está diseñado para que los niños nunca dejen de aprender y que la laptop conectada a Wifi viaje diariamente de la escuela a la casa como ahora sucede con los libros.
Maestros reciclados y entrenados en el uso de las TIC en el aula y fuera de ella, guiarán el proceso de aprendizaje innovador y serán los principales responsables de la puesta en práctica de la educación postindustrial caracterizada por el conocimiento y las relaciones globales gracias a la conectividad.
Los que no conocen el proyecto OLPC pensarán que se trata de ciencia ficción o que es el resultado de una mente ociosa y delirante, pero se equivocan porque la iniciativa de Negroponte ya se practica en China, India, Egipto, Nigeria, Tailandia, Argentina, Chile, Brasil y Uruguay, entre otros países.
En 1987, con el objetivo de cerrar la brecha que separaba a los estudiantes de las áreas rurales de los de centros urbanos, Costa Rica puso en ejecución un programa similar con la asesoría del MIT, que alcanzó a 1.5 millón de estudiantes y maestros de las zonas más alejadas y que le sirvió de inspiración a Negroponte.
La laptop propuesta por OLPC, que tiene el tamaño de un libro, obtiene el acceso a internet de una red de malla y no necesita electricidad, pues a través de una manivela los niños le dan cuerda. Por cada minuto que se gira la manivela, la batería se recarga 10 minutos.
Negroponte es seguidor de la teoría del aprendizaje "construccionista" basada en las ideas de Seymour Papert, creador del lenguaje logo, quien sostiene que "haciendo uno puede aprender mucho" y todos sabemos que una laptop conectada a internet representa un potencial ilimitado de aprendizaje en cualquier circunstancia.
En el pasado mes de octubre, Uruguay adquirió las primeras 100 mil computadoras de 100 dólares para hacer realidad, a partir del inicio del año lectivo 2008, el proyecto Ceibal (Conectividad educativa de informática básica para el aprendizaje en línea). Los principios estratégicos son: la equidad, la igualdad de oportunidades para todos los niños y jóvenes, la democratización del conocimiento y la disponibilidad de herramientas de aprendizaje. El Gobierno le suministrará gratuitamente una laptop a cada niño y a cada maestro de escuela pública, comenzando por las áreas más apartadas del interior del país.
El plan Ceibal camina de la mano de la capacitación de los maestros y de los padres de familia y tiene programado alcanzar a todo el país en 2009. Otro aspecto interesante es que no deja por fuera a los escolares del sistema privado, sino que les brinda la oportunidad de adquirir su propia laptop por 100 dólares, lo que a su vez sirve para autofinanciar el equipamiento de la educación estatal.
Panamá es uno de los países con peor distribución de la riqueza, distribución que irá empeorando a medida que el más de medio millón de niños que no tiene acceso a la tecnología y, por lo tanto, a una educación pertinente para el mundo actual, ingrese en el campo laboral para quedar condenado a realizar los trabajos peor remunerados, o fuera del sistema, nutriendo las filas de la economía informal. Ello provocará el crecimiento geométrico de la pobreza, porque los 500 mil niños pobres de hoy serán un millón cuando engendren hijos que también quedarán atrapados en ese círculo infernal.
"No importa cuál es el problema mundial que nos ocupa … la solución siempre incluye a la educación", afirma Negroponte. Todavía estamos a tiempo para que este gobierno discuta y adopte políticas educativas innovadoras en un esfuerzo conjunto en el que participe toda la sociedad. En mi opinión un buen comienzo sería la eliminación de escuelas rancho más una laptop para cada niño y cada maestro, sin perder de vista que ningún modelo educativo puede alcanzar el éxito si no tiene resueltos los problemas de alimentación y salud. Parece un contrasentido que en un país como el nuestro en el que nadie merece ser pobre, como señala el PNUD, decenas de miles de niños anualmente nazcan descalificados, invisibles, sin oportunidades y que el 36% de la población entre 12 y 17 años no esté inscrito en el sistema educativo.
Alfabetizar para la equidad en el siglo XXI no es solo enseñar a leer, escribir, sumar y restar con los métodos tradicionales, sino que también debe incluir la adquisición de habilidades y competencias en infocomunicaciones.
¿Es posible soñar con nuestros niños indígenas en sus alejadas comarcas, construyendo su inclusión en el mundo global gracias a sus laptops?
La autora es historiadora y docente universitaria.
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