La corrupción en el sistema judicial panameño vuelve a ser noticia. En esta ocasión, una organización internacional nos recuerda las profundas carencias de nuestro Órgano Judicial, sobre el cual se ciernen denuncias de corrupción, tráfico de influencias e impunidad.
Es lamentable que –de manera consistente– Panamá siga consolidando esa vergonzosa reputación de país en el que la justicia no solo es selectiva, sino que además a menudo parece tener precio. Falaces son las excusas de aquellos que hablan de que la corrupción es solo percepción, pues como lo confirman los hechos, absolutamente ninguna investigación de alto perfil por corrupción ha tenido éxito en este país.
¿La causa? Se han estrellado contra el muro de contención que parece haber erigido la Corte Suprema de Justicia para bloquear cualquier intento por encontrar a los responsables de estos delitos, especialmente si se trata de servidores públicos. Ya es hora de que los panameños entendamos que la corrupción compromete los cimientos mismos de la democracia y podemos terminar perdiendo la batalla. |