CURIOSIDADES.
Una dieta a ciegas
JERUSALÉN, Israel /EFE
Un restaurante que acaba de abrir sus puertas en el antiguo puerto de pescadores de Iafo, en el distrito de Tel Aviv, ofrece una "dieta ciega" a sus visitantes, que comen en un local totalmente oscuro.
También los camareros que sirven al público son cortos de vista en el restaurante Blackout, instalado en un viejo hangar de ese puerto de reminiscencia bíblica, pues en sus aguas, según las Sagradas Escrituras, una ballena fagocitó al sufrido Jonás.
Los clientes del original local pueden escoger entre dos menús: uno fijo, por el que pagan casi 40 dólares, o a la carta. Los que toman el menú fijo, como aquellos que corren el riesgo de la elección de los platos, no siempre logran adivinar cuál es su contenido.
La única ventaja con la que cuentan los interesados es que en el vestíbulo del restaurante, iluminado, pueden observar fotografías de los platos que se les ofrecen.
La desventaja, según testigos, es que comiendo en la oscuridad se pueden escuchar con mayor nitidez los ruidos que hacen aquellos que comen con la boca abierta.
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