La faena del educador es, sin duda, una de las tareas más relevantes de cualquier sociedad, pues es el mecanismo para forjar el futuro de una nación. El oficio lo desempeñan hombres y mujeres que dedican su vida a ese apostolado que es la docencia.
Es por eso que hoy, al celebrar el Día del Maestro, resulta penoso que el sector educativo se encuentre sacudido por un bochornoso escándalo de corrupción, en el que un grupo de personas, incluyendo maestros, ha atentado contra la educación nacional al desfalcar fondos destinados a mejorarla.
Sin embargo, es justo reconocer que hay una vasta mayoría de educadores que son modelo e inspiración, que repudia la deshonestidad y que, al igual que el resto de la sociedad panameña, aspira a que culminen las investigaciones pertinentes y los responsables sean enviados a la cárcel. A esos valiosos maestros, que con su esfuerzo cotidiano consiguen construir cimientos para una juventud entrenada e instruida, rendimos un merecido homenaje. |