| LA NACIÓN ARGENTINA.
De juguete y de mentira
Violeta Yangüela
Argentina parece ser un país de juguete y un país de mentira y, también, parece ser que los argentinos juegan con el juguete y juegan con la mentira. En la economía y en la política la nación del tango no cabe en las teorías.
Para comenzar, es el único país del mundo que de pertenecer a la lista de los más ricos ha dejado de serlo. A principios del siglo pasado Argentina ocupaba el cuarto lugar de los países con el más alto ingreso per cápita detrás de Estados Unidos, Gran Bretaña y Canadá. Estados Unidos con 6 mil 200 dólares y la Argentina con 4 mil 80. En la actualidad es de 15 mil 200, ocupa la posición 67 del índice mundial, mientras Estados Unidos se fija en el número 10 con 43 mil 800. Canadá 35 mil con el número 17 y Gran Bretaña 31 mil 800 en la casilla 28.
También ha sido sacada del índice de los primeros 15 países que más aportan al producto interno bruto mundial. En 1983 ocupaba la posición número 15 con un aporte de 1.03%. Dos décadas más tarde aportaba la tercera parte para situarse en la posición número 35. Dicen los expertos en economía que para llegar a la situación de 1983 tendría que crecer a un ritmo de un 15% durante 10 años. A mediados del siglo XX la clase media abarcaba el 75% de la población, en la actualidad se ha reducido a un 40%.
En términos políticos, no hay duda de que los argentinos han alcanzado cifras: en 26 años seis golpes de Estado y 14 dizque presidentes. Las juntas militares eran de a tres. Si no es un récord, evidentemente que es un buen average. En 1930 el general Uriburu derroca a Irigoyen de la Unión Cívica Radical. En 1943 el golpe fue al golpe. Dizque le llamaron la Revolución del 43. Para decirlo más sencillo: conflicto entre los mismos del otro golpe.
En 1946 Perón hace su entrada triunfal. Y llega con el justicialismo y Evita. En 1955 al golpe le llamaron "Revolución Libertadora" y se lleva de encuentro a Perón, que ya el Señor se había llevado a Evita. Al anunciar su muerte, el medio radial del Estado comunicó que "a las 20:25 de hoy, Eva Perón entró en la inmortalidad".
En 1958, la misma "Libertadora" convoca elecciones y arriba Arturo Frondizi, de la Radical. En 1962 lo sacan del poder y el 63 juegan a elecciones. Electo Arturo U. Illía recibe en el 66 el golpe de la "Revolución Argentina". Esta "Revolución" convoca a elecciones de nuevo. Las gana Héctor Cámpora, quien renuncia para permitir que Perón participe.
En el 73 vuelve Perón con Isabelita que logra lo que Evita no pudo. Es la vicepresidenta. Hereda la presidencia por la muerte de Perón y vuelve otro golpe en 1976 con un nombre rimbombante: "Proceso de Reorganización Nacional". Y con él llegaron las Malvinas En 1983 se celebran nuevas elecciones y Raúl Alfonsín renuncia cinco meses antes de entregar el gobierno al ganador.
Pero como no se cansan de jugar en 2001, en 15 días, Argentina pasa por cinco presidentes luego de la renuncia de De la Rúa que da paso al gobierno de Salvación Nacional de Duhalde. Entre revoluciones, salvación nacional, golpes de Estado, los tríos militares y los "dúos" civiles en unas nuevas elecciones se instala la dinastía K (por Kirchner).
Cristina, la reina como le llaman, elegida por el marido y la "dedocracia" candidata del justicialismo, es la nueva presidenta. Uno para cada uno y dos para los dos. Ambos presidentes asisten a la Cumbre Iberoamericana que se celebra en Chile. ¿Primera dama o primer damo?
Por casualidad, ¿tienen hijos los Kirchner?
Firmas Press
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