| NARCOTRÁFICO.CARGAMENTOS DE COCAÍNA SUBÍAN HACIA GUATEMALA POR VÍA TERRESTRE.
Red operaba desde 2002
Cuando menos una tonelada de cocaína traficó el grupo criminal en lo que va de este año.
Entre los detenidos figuran dos ciudadanos mexicanos, encargados de la logísticade la organización.
José Otero
Rafael Luna Noguera
panorama@prensa.com
Con más de cinco años de operaciones continuas, la red de narcotraficantes que acaba de ser descubierta por las autoridades panameñas controlaba totalmente los ilícitos relacionados con drogas perpetrados en Chiriquí y parte de los cometidos en la capital, según revelaron ayer fuentes cercanas a las pesquisas.
El grupo, considerado por las autoridades como el cartel más grande y organizado que ha existido en el país, logró consolidar rutas para el tráfico de armas, dinero y droga -en especial cocaína-, que recibía de grupos instalados en el Norte del Valle del Cauca colombiano y enviaba a las principales organizaciones del narcotráfico mexicanas.
Las investigaciones preliminares han establecido que la organización transportó cuando menos una tonelada de cocaína en este último año.
Para las operaciones, según puntualizaron las fuentes, se valían de variadas conexiones en instituciones del Estado, entre estas el Ministerio Público, la Policía Nacional, la Dirección de Aduanas y otros estamentos de seguridad.
Miembros reclutados de esos organismos ofrecían al grupo variados servicios, como por ejemplo vigilancia, protección y entrega de documentos.
Hasta ayer, las autoridades habían detenido a 11 servidores públicos supuestamente relacionados con la red, así como a ocho de sus principales cabecillas, entre estos los mexicanos Luis Placencia y José Sánchez, encargados de la parte logística.
A estas personas se les vincula con "tumbes" (robos) de drogas y de armas, así como una serie de homicidios relacionados con esas actividades.
Operación al desnudo
De acuerdo con los datos que hasta este momento han podido recolectar las autoridades -en seis meses de seguimiento-, la red recibía los embarques de cocaína en puertos clandestinos cercanos al área de Juan Díaz, procedentes en su mayoría del puerto de Buenaventura, en Colombia.
Luego de desembarcar la mercancía ilícita, algunos miembros la "enfriaban" en "caletos" situados en diferentes zonas de la capital y, tras empaquetarla, la sacaban en furgones repletos de mercancía seca.
El destino primario de la droga era la provincia de Chiriquí, desde donde se le sacaba posteriormente a través de la frontera con Costa Rica, en la zona de Paso Canoa.
En el país vecino, la banda tenía relaciones con por lo menos dos grupos del crimen organizado, que les brindaban protección a los embarques en su tránsito hacia el norte.
Hasta ahora no se tiene clara cuál era la ruta después que los camiones salían de Costa Rica, pero sí se ha establecido que el trabajo de la red panameña terminaba en una población fronteriza entre Guatemala y México, donde los carteles de esa última nación se hacían cargo de la droga.
Según las fuentes, para las operaciones de lavado de dinero el grupo había logrado consolidar una enredada madeja en diferentes bancos locales e internacionales, y además tenía nexos con empresarios de la Zona Libre de Colón.
Ayer, las autoridades se trasladaron a Chiriquí -donde se decomisaron varios carros- en procura de la captura de otros miembros de la banda.
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