| COOPERACIÓN.
Se necesita un Nehemías en Panamá
Rogelio Herrera
Ante el grado de corrupción reinante en Panamá, la limitada capacidad de nuestros gobernantes para resolver los múltiples problemas que aquejan a la población, y la extensa usura que estrangula a número plural de conciudadanos, se hace necesaria la presencia en nuestro país de un hombre como Nehemías.
Nehemías que significa "Reconfortado por el Señor", posiblemente era de la tribu de judá y su familia de Jerusalén. Bajo el dominio persa, colaboró con el rey Artajerjes I, logrando autorización para reconstruir Jerusalén, y como premio, fue nombrado gobernador de estas tierras.
El pueblo protestaba contra sus compatriotas judíos, ya que por el número de la prole, necesitaban trigo a fin de no morir de hambre. Ya habían hipotecado sus propiedades (terrenos, viñedos, casas, etc.). Otros tuvieron que pedir dinero prestado, para pagar los impuestos al rey. El sometimiento a la esclavitud iba creciendo, que para entonces había que entregar las hijas e hijos a sus acreedores.
Nehemías se llenó de indignación, reprendió a los nobles y gobernantes, por haber impuesto semejante carga a sus compatriotas. Convocó a una asamblea general y en ella manifestó: "Nosotros, hasta donde nos ha sido posible, hemos rescatado a nuestros compatriotas judíos que habían sido vendidos a las naciones paganas, ¿ y ahora ustedes los vuelven a vender para que nosotros tengamos que volver a rescatarlos?".
Lo gobernantes y judíos no sabían qué responder, Nehemías continuaba: "Lo que están haciendo no está bien. Deberían mostrar reverencia por nuestro Dios, y evitar así las burlas de los paganos, nuestros enemigos. También mis familiares, mis ayudantes y yo, les hemos prestado a ellos dinero y trigo, así que ¡vamos perdonarles esta deuda¡. Y les ruego que les devuelvan todo". Ellos respondieron: "Devolveremos todo eso, y no les reclamaremos nada".
Finalmente les hizo jurar ante Dios, bajo advertencia de que el creador sacudiría sus casas y sus propiedades , a todo aquél que no cumpliera el juramento... Todos respondieron Amén.
Nuestro personaje no cobró su salario como gobernador durante los 12 años que gobernó. Nunca oprimió al pueblo, ni él ni sus familiares adquirieron propiedades y reconstruyeron la ciudad. Todo aquél que colaboró nunca dejó de comer.
El autor es docente
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