| VIENE DE LA 1B. DOLOR EN LA PARTE BAJA DE LA ESPALDA.
Ozono, el último recurso
Existen terapias alternativas que pueden aliviar el dolor lumbar, sin tener que recurrir a una operación.
Shelmar Vásquez Sween
svasquez@prensa.com
En los últimos años se han dado grandes avances en el conocimiento de los mecanismos del dolor, los cuales han permitido crear nuevos y mejores tratamientos.
Así lo expresó el doctor Mario Calvit, miembro de Neuro Grupo Panamá, especialistas en cirugía cerebral y de columna vertebral.
Por ejemplo, dice Calvit, se sabe que cuando se presenta un foco de dolor en alguna parte del cuerpo, automáticamente comienzan a crearse nuevos receptores o "antenas parabólicas" de dolor en otras áreas. Si no se trata la raíz del problema, los nuevos receptores quedan abiertos acentuándose hasta el punto que el paciente puede seguir sintiendo dolor, aunque el problema principal (hernia, inflamación, lesión, etc.) se haya corregido, eliminado o disminuido médicamente.
"A esto se le llama memoria del dolor, un paciente no puede estar sufriendo por mucho tiempo un padecimiento, porque este se va a irradiar a otra parte. Ya en estos casos, no se pueden usar analgésicos o antiinflamatorios comunes, sino drogas costosas que valen de tres a cuatro dólares la tableta y deben ser ingeridas tres o cuatro veces al día".
Calvit afirma que en este cuadro recaían los pacientes que sufrían dolores lumbares y no encontraban alivio en medicamentos y fisioterapias, pero tampoco aplicaban para una operación, según los resultados obtenidos a través de una resonancia magnética (método diagnóstico preciso de múltiples enfermedades, incluso en etapas iniciales).
Este grupo puede optar por terapias mínimamente invasivas, como la ozonoterapia que, según Calvit, se usó mucho en la Segunda Guerra Mundial por su poder antiséptico y antiinflamatorio. Incluso, comenta, en Europa se utiliza para aliviar dolores en diferentes partes del cuerpo.
"Lo pueden utilizar personas que sufren múltiples inflamaciones en las vértebras y musculares; las que tienen hernias de 5 a 6 milímetros no operables y problemas en las articulaciones de la columna".
Al consultarle sobre el procedimiento a algunos doctores, entre ellos César Arosemena, Leonardo Ávila y Alberto Rojas, opinaron que el tratamiento es inofensivo y se sabe que puede lograr efectivos resultados en algunos pacientes.
Por su parte, Francisco Sánchez Cárdenas, miembro de la junta directiva de la Sociedad Panameña de Neurocirugía y Neurología, considera que antes de recurrir a este método-"que no deja de ser una buena opción como último recurso"-el paciente debería someterse a otros tratamientos que han probado tener hasta 75% de efectividad, cercano al 85% que en concepto de medicina se considera como un tratamiento bueno. Algunos de ellos son: la radiofrecuencia y la nucleoplastia, que buscan atacar de una forma directa los focos de dolor en la espalda.
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