| AUMENTO DE SOLICITUDES.
Nuevo rezago en la inmigración
Julia Preston
Las autoridades de inmigración están empantanadas en nuevos rezagos burocráticos, resultado de una afluencia imprevista de solicitudes de ciudadanía y visas de residencia el verano pasado, dijeron funcionarios.
Tan solo en julio y agosto, el Departamento de Servicios de Inmigración y Ciudadanía recibió 2.5 millones de solicitudes, incluidas las de naturalización, así como para todo el espectro de visas para inmigrantes. Fue más del doble del total que la dependencia recibió en los mismos dos meses de 2006, dijo Bill Wright, un vocero.
En el año fiscal de 2007, que terminó el 30 de septiembre, el Departamento recibió 1.4 millón de solicitudes de inmigrantes legales para convertirse en ciudadanos estadounidenses, cerca del doble de la cantidad de peticiones de naturalización que en el año fiscal de 2006, expresó Wright.
El incremento comenzó el 31 de enero, cuando la dependencia de inmigración anunció un aumento en las tarifas de un promedio de 66% en la mayoría de las solicitudes, el cual entró en vigor el 30 de julio, muestran cifras oficiales. El tono contencioso del debate también indujo los inmigrantes a solicitar la ciudadanía.
"Hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance para prever el aumento que tendríamos", dijo Wright. "Naturalmente que nos sorprendió un incremento tan inmediato y en semejante volumen".
Ha sido tan enorme la cantidad de solicitudes que la dependencia está batallando para enviar acuses de recibo. De acuerdo a una página en la red que estableció para los solicitantes, a partir del 16 de noviembre, el centro de procesamiento de la dependencia en Texas está enviando acuses de peticiones de naturalización que llegaron hasta el 26 de julio. El de Vermont apenas está haciendo lo propio con las que recibió hasta el 30 de julio.
Lo que también ha contribuido a este aumento son las cerca de 300 mil solicitudes de julio y agosto para visas de residencia permanente legal, comúnmente conocidas como tarjetas verdes de inmigrantes altamente capacitados. Este incremento importante es resultado de la resolución en junio de un malentendido entre los Servicios de Inmigración y Ciudadanía y el Departamento de Estado, responsable de la disponibilidad de las visas. Al principio, las dependencias pidieron las solicitudes y después dijeron que no serían aceptadas. Después rectificaron y estuvieron de acuerdo en aceptarlas.
Funcionarios de inmigración dijeron que podría llevarse más de un año decidir sobre muchas de las solicitudes recientes. El rezago en los trámites es diferente al de las visas que han sido una carga para el sistema estadounidense de inmigración durante años. Debido a los límites anuales en las tarjetas verdes, los inmigrantes de algunos países como México y las Filipinas con frecuencia tienen que esperar décadas para que haya visas disponibles. Ahora la dependencia se ha retrasado con el trabajo burocrático de tramitar las solicitudes y decidir si otorgar las visas o permitir que los inmigrantes sean ciudadanos estadounidenses.
Además del incremento en el costo, una mayor cantidad de solicitudes de naturalización también es producto del lenguaje contra los inmigrantes del debate sobre la política de inmigración de este año, expresaron abogados y defensores. Asimismo, las autoridades de inmigración habían anunciado que preparaban una prueba nueva y más difícil para los aspirantes a ciudadanos, la que dieron a conocer en septiembre.
"La gente está asustada", dijo Ignacio Donoso, un abogado especializado en inmigración en la firma Monty Partners de Houston. "Y quieren evitar el costo, y no quieren tener que presentar una prueba más exigente. Así es que se tendrá gente corriendo como loca para presentar su solicitud, no obstante, el Gobierno no contrata más personal".
El Congreso estableció que el Departamento de Servicios de Inmigración y Ciudadanía integre su presupuesto de operación con las tarifas. Cuando Emilio T. González, jefe del departamento, anunció el incremento en ellas en enero, se comprometió a que la dependencia sería más eficiente y se reduciría el tiempo de espera para decidir. Las tarifas para la naturalización, por ejemplo, aumentaron 66%, de 405 dólares a 675 dólares.
La dependencia planea usar el incremento para contratar mil 500 empleados, que representa 10% de las 15 mil personas que hay actualmente, dijo Wright. Por el momento, los trabajadores decidieron voluntariamente trabajar tiempo extra para ayudar a poner al día el rezago.
Gran parte del enorme movimiento por la naturalización provino de inmigrantes latinos legales. Organizaciones hispanas, incluidos el Fondo Educativo de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos y Nombrados y Univisión, la cadena de televisión en español, dirigieron una campaña de naturalización a nivel nacional este año en la cual cientos de miles de inmigrantes legales de tiempo atrás firmaron para convertirse en ciudadanos.
Funcionarios de inmigración dijeron que trabajarían para tramitar las peticiones de naturalización a tiempo para que los nuevos ciudadanos voten en las elecciones de noviembre del año entrante. Negaron categóricamente que los retrasos tengan alguna motivación política partidista.
"Sabemos de lo que se trata esto", dijo Wright, pero advirtió que hay límites a qué tanto puede agilizar la dependencia sus procedimientos. "No vamos a sacrificar la calidad ni la seguridad para acelerar las cosas solo para obtener cifras altas".
The New York Times News Service
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