| LEYENDA.
La inspiración de Picasso
La fotógrafa Dora Maar murió sola en la casa que el pintor le regaló en Ménerbes en 1997. PARÍS, Francia / DPA
Pablo Picasso la amaba, la pintaba y la destruía espiritualmente. Y, sin embargo, para la artista Dora Maar solo Dios era más importante que el maestro español. La fotógrafa fue una de las muchas amantes del egocéntrico genio.
La apasionada relación duró más de ocho años. Cuando se rompió, la bella morena, cuya carrera como fotógrafa quedó suspendido a partir del encuentro con Picasso.
Dora Maar murió sola en 1997 en Ménerbes, en la Provenza, en la casa que Picasso le regaló en su momento y en la que en los últimos años vivía recluida casi como en un monasterio.
La artista, de cuyo nacimiento se cumplieron 100 años el 22 de noviembre, pasó a la historia del arte como la mujer y la musa de Picasso.
Maar, nacida en 1907 en la ciudad de Tours, en el oeste de Francia, fue la única entre las amantes de Picasso que tuvo gran influencia en su actividad creativa.
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