Lo que para los adultos es un problema cada vez que llueve, para este grupo de niños de Curundú es una oportunidad de diversión. Ayer, cerca del mediodía, un aguacero causó que se inundara la intersección entre calle 28 y la Avenida Antonio Clement, frente al estadio Juan Demóstenes Arosemena, situación que aprovecharon los niños para darse un chapuzón, sin pensar en el riesgo que puede representar para su salud. Los moradores aseguran que la acumulación de agua en el área se agravó tras unos trabajos hechos en el alcantarillado. |