Análisis
Los ingresos del Gobierno Central
Adolfo Quintero
deportes@prensa.com
OPINIÓN. Cuando se analizan los ingresos del Gobierno Central, se observa que los mismos hasta octubre de 2007, en relación con los ingresos presupuestados a esa fecha, no tienen comparación en la historia de nuestro país. Se han roto todas las estadísticas existentes, por lo menos en los últimos 60 años, en cuanto a lo real recaudado versus los ingresos presupuestados.Los ingresos corrientes recibidos hasta octubre superan en 509.8 millones de dólares, lo que estaba presupuestado. De estos ingresos no programados y recibidos, 329.9 millones corresponden a ingresos tributarios; 166.8 millones corresponden a ingresos no tributarios y 13.1 millones a otros ingresos corrientes.De los ingresos tributarios, los de mayor participación, por la suma de 180.8 millones de dólares, son los impuestos directos, destacándose los impuestos de personas jurídicas (53 millones), a los sueldos de la clase media (35.9 millones), a las ganancias de capital-valores (26.6 millones), a las transferencias de bienes inmuebles por 23.6 y de dividendos por utilidades distribuidas (22.8 millones).
Estos ingresos extraordinarios no programados son el resultado de la reforma fiscal, Ley 6 de febrero de 2005, básicamente del CAIR, el crecimiento de la economía panameña (9.4%), la reforma al impuesto de ganancia de capitales (Ley 18 de junio de 2006) y del boom inmobiliario existente en nuestro país.Los otros ingresos tributarios extraordinarios se presentan en los impuestos indirectos, por 149.1 millones no presupuestados, y estos son el resultado del crecimiento de la economía. En cuanto a los ingresos no tributarios, si bien cayeron respecto a lo recibido en 2006, se recibieron 124.2 millones adicionales a lo presupuestado, ya que no se tenían previsto a la fecha ingresos provenientes de dividendos de participación del Estado en las empresas Cable & Wireless, empresas eléctricas y dividendos del Canal.
Estos ingresos extraordinarios no presupuestados deben permitir no solo ahorros, sino que el superávit fiscal del sector público no financiero esté por el orden del 0.9% del producto interno bruto para 2007, situación no observada desde hace más de 30 años en Panamá. Estos resultados fiscales macroeconómicos alcanzados en Panamá deben significar el establecimiento de políticas, que conlleven a la disminución de la deuda pública de Panamá y a una mayor participación de los más necesitados en estos logros, sin precedentes en la historia económica y fiscal de nuestro país.
El autor es presidente del Colegio de Economistas de Panamá.
|