El deporte ha sufrido otro golpe más producto de una dirigencia irresponsable. En esta ocasión, gracias a la desidia de la Federación Panameña de Béisbol, la selección nacional ha quedado eliminada del Mundial de Taiwan, luego de haber ganado limpiamente la clasificación.
¿Hasta cuándo nuestros deportistas –que ya mucho sacrifican para representar a Panamá dignamente– seguirán siendo pisoteados? Al principal responsable todos lo conocemos, pues es un diputado que cambia a conveniencia sus sombreros de legislador, Fedebeis, Comité Olímpico y transportista. Sin embargo, al final nadie responderá por el daño causado a los jugadores, ni por el dinero invertido en la selección y su participación, y seguramente se mantendrán los mismos dirigentes.
Pero lo más triste de todo es que en unas cuantas semanas ya nadie se acordará de este episodio, que solo se convertirá en una página negra más en el libro del deporte nacional, cuyos protagonistas principales –los atletas– siempre salen perdiendo. |