| BENEFICIOS.
Gremio médico al desnudo
Eduardo González
Después de Estados Unidos y Canadá, Panamá a pesar de formar parte del tercer mundo es el país americano que mejor paga a sus médicos. Pero esto no parece ser suficiente para los profesionales.
En vista de que los primeros acercamientos con las autoridades correspondientes no llenaron las expectativas de los galenos, nuevamente surge la presión y el chantaje como arma predilecta de ese gremio. Esta vez, como de costumbre, afectan a toda la población con una huelga a cambio de un incremento salarial, a pesar de que dicha acción de fuerza es ilegal.
Como decimos allá en el terruño, el rancho está ardiendo, y la chispa que lo incendió fueron los jugosos aumentos que se concedieron el pasado año, de manera "silenciosa", a los otros profesionales y técnicos de las carreras afines al sector salud: enfermeras, tecnólogos de laboratorio, radiólogos, farmacéuticos, trabajadoras sociales, Etc., quienes ya contaban con escalafones competitivos.
Con todo este festín, dudo que la Caja de Seguro Social sobreviva. No obstante, no podemos dejar a un lado el hecho de que la profesión médica implica mayor complejidad en su formación académica y mayor grado de responsabilidad en su función, por lo que esa parte del reclamo nos parece bien fundamentado.
Sin embargo, los galenos nada han dicho de sus significativos ingresos adicionales, como por ejemplo el de los denominados "turnos de disponibilidad", figura a nuestro juicio abusiva, que surgió en 2002, precisamente como conquista lograda mediante la huelga médica de ese año.
Para ilustrar a los lectores (y no se me vayan a caer de espaldas), un turno de disponibilidad, es aquél que se le reconoce a un médico especialista por estar disponible fuera de su jornada regular de trabajo. Es importante aclarar, que esta disponibilidad no implica de ninguna manera estar en las instalaciones hospitalarias. El médico que realiza un turno de este tipo se compromete a estar localizable y pendiente del teléfono, por si acaso lo llaman del hospital para hacerle una consulta. Los que conocen algo de hospitales saben perfectamente que en las jornadas vespertinas y nocturnas son los médicos residentes los que llevan la carga y normalmente les toca resolver cualquier situación que se presente con un paciente hospitalizado, por consiguiente las estadísticas de salud no mienten. Son pocos los casos en los que los médicos funcionarios tienen que apersonarse a la instalación hospitalaria, ya que generalmente resuelven a través de una llamada para impartir indicaciones a sus colegas que sí están en turno presencial.
A partir de 2002, los médicos que hacen turnos de disponibilidad cobran por cada uno de esos turnos de ocho horas, 80 dólares adicionales. Suele ocurrir, que un médico que haga este tipo de turnos llegue incluso a duplicar su salario regular de un mes, a pesar de que las leyes que regulan el presupuesto del Estado prohíben que la remuneración por jornada extraordinaria exceda el 50% del salario mensual. Esto hasta ahora, ha sido permitido por la Contraloría General de la República, tanto en la Caja de Seguro Social, como en el Hospital Santo Tomás.
Me parece que los funcionarios responsables de representar al Estado en la mesa de negociación deben exigir a los galenos volver al método existente antes de 2002, con el que solo se reconocían y pagaban los turnos que implicaban la presencia del médico en la instalación hospitalaria.
Además, la ciudadanía clama por el cumplimiento cabal de las jornadas laborales de ocho horas.
El autor es ciudadano panameño
|