| ASPECTOS POSITIVOS.
El rostro de Curundú
Ángel Alonso Corro
Llevo nueve meses de estar en Curundú. Tenía muchas expectativas antes de ir allá, sobre todo por el rostro negativo que se tiene de este corregimiento. Este rostro no es falso, pero lastimosamente se ha "absolutizado", afectando la otra imagen que he ido descubriendo paulatinamente de este lugar.
El otro rostro de Curundú que he descubierto me da la esperanza de que las cosas en un futuro pueden mejorar en este sector, con una verdadera voluntad política y ciudadana.
Específicamente, me alegra el trabajo que se desarrolla en el Centro Educativo Marie Poussepin, el cual empezó como guardería, luego de lo cual se creó el proyecto de madres-maestras. Posteriormente se fundó un jardín de la infancia, que es hoy una escuela primaria, gracias al apoyo de la empresa privada.
En esta escuela se les cobra a los padres de familia B/.4.50 por mes, lo cual se necesita para cubrir parte de los gastos del colegio. Además, a los niños se les da el desayuno y el almuerzo, sin tener que dar por ello una cuota adicional. Los demás ingresos son fruto de un subsidio del Ministerio de Educación, y las donaciones de diversas empresas y personas particulares.
En este centro hay un conjunto típico, entre otras actividades que buscan la formación integral de los niños, salón de informática, y una metodología de enseñanza acorde con las necesidades de nuestro tiempo, además de tener un personal que se encarga de darle reforzamiento a los niños luego de terminada la jornada regular, sumándose a esta labor algunos docentes del plantel.
También en la tarde se da un curso de alfabetización a personas adultas, las cuales son tomadas en cuenta para que puedan superarse académicamente.
Dentro de toda la experiencia, quizás el aspecto más positivo para mí es ver cómo están involucrados varios padres de familia en el proceso enseñanza-aprendizaje, acompañando a sus hijos en su formación, además de colaborar con su grano de arena en las diversas actividades extracurriculares que hay que realizar.
Cuando veo toda esta obra, pienso que los milagros sobrenaturales no son los únicos, sino que también puede haber milagros que se dan dentro de lo cotidiano, siendo una consecuencia de la capacidad que tiene el ser humano de sensibilizarse y comprometerse con las necesidades de otras personas. Este es el caso de las diversas empresas y entidades que se han involucrado en el sostenimiento de esta obra: Ministerio de Educación, Parroquia María Reina, Hermanas Dominicas de la Presentación de la Santísima Virgen María, padres de familia y los docentes que laboran en este centro, quienes dan más de lo que les exige su trabajo, en pro de la construcción de una mejor sociedad, siendo varios de ellos nacidos y criados en Curundú.
En fin, este es un detalle del rostro de Curundú que muchos no conocen, y que muestra a gente que se siente orgullosa de ser curundeños, y que desean seguir adelante de forma honesta, pese a todos los obstáculos que se atraviesan en su camino.
El autor es diácono
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