| VIENE DE LA 1B. CALABAZAS INVERNALES.
Brevario cucurbitáceo
¿Esas calabazas lindas de ‘Halloween’? Insípidas, como una tipa bella que no tiene ni un petipuá en la cabeza.
Ana Alfaro
Especial para La Prensa
vivir+@prensa.com
A la voz de Aura, primera: que el nombre científico de los zapallos, calabazas y demás vegetales reptiles emparentados –chayote entre ellos—, es Cucurbita pepo.
Por lo general, en materia gastronómica, se les califica de veraniegas o invernales, siendo las primeras aquellas como los zucchini o calabacines, que pueden ser verdes o amarillos, redondos o fálicos, y ¡hasta en forma de trompo! (e.g., pattypan squash), pero que invariablemente son tiernas, con "pellejo" comestible. Bueno, tal vez el chayote non troppo.
Entrando en materia de las cucúrbitas invernales, las que ves talladas en Halloween son como reinas de belleza: hermosas por fuera, pero por dentro, rien de tout. Tan insípidas que si fueran mujeres, serían brutas (ya me van a caer las feministas, vaya, pero la falta de IQ es irremediable).
Lo que haces es comprarte una buena butternut squash, esa que tiene forma de marañón pero enorme y amarillita o una kabocha (Cucurbita moschata o calabaza japonesa), o qué diablos, un zapallo. Eso sí, no la hiervas porque quedas con una masacota aguada. Más bien, la partes en dos, la untas de aceite y la horneas.
Si la vas a usar para sopa, hiérvela en leche o caldo, jamás en agua. Y te comento: esas ricas calabazas enlatadas que se usan para pumpkin pie, son butternuts, no las del Jack-o’-lantern.
La calabaza va magníficamente bien en puré con carnes –de aire o tierra— de salsas ligeras, o au jus. Una salsa demasiado rica en mantequilla o crema competiría con ella.
Como sopas (ver recetario) nunca fallas, porque poca gente le puede hacer "¡fo!" a este platillo tan visceralmente reconfortante, y que puedes engalanar con una infusión de albahaca, perejil o la hierba aromática que elijas.
También amalgaman deliciosamente con especias de hornear (canela, clavo, cardamomo, anís estrella, cáscara de naranja) y su maridaje por excelencia es el Chardonnay con algo de madera.
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