| ecuador.quedó inaugurada la sede de la asamblea.
Correa da la partida a la constituyente
‘Se está cumpliendo el sueño de los ecuatorianos’, dijo el vicepresidente Lenín Moreno.
Los asambleístas aliados del Gobierno podrán aprobar la nueva carta magna sin la necesidad de otra fuerza. MONTECRISTI, EcuadorREUTERS
El presidente de Ecuador Rafael Correa dio ayer la partida simbólica a una reforma constitucional para viabilizar el "socialismo del siglo XXI", con la inauguración en un polvoriento pueblo costero de la sede donde será escrita una nueva carta magna.
La entrega de la imponente sede de metal y vidrio a los 130 miembros de la asamblea constituyente abre el camino para el arranque de la modificación del mapa político, eje del plan del líder nacionalista para derrotar a las "mafias" que se han alternado en el poder desde 1979.
Con el acto de inauguración, Correa dota de un espacio físico a su promesa de instrumentar una reforma constitucional radical a cargo de una asamblea, que estará dominada por una amplia mayoría oficialista surgida de los comicios del 30 de septiembre, en los que materialmente sepultó a la oposición.
"El Gobierno ofreció y está cumpliendo. El pueblo dio su espaldarazo al proyecto y se está cumpliendo el deseo de los ecuatorianos", dijo a Reuters el vicepresidente Lenín Moreno, en torno a las iniciativas oficialistas que parecen seguir la hoja de ruta del presidente venezolano, Hugo Chávez.
La asamblea iniciará su trabajo en noviembre en Montecristi -un paupérrimo poblado de artesanos a 250 kilómetros al oeste de Quito- una vez que la corte electoral ratifique próximamente el pronunciamiento de las urnas, que le habrían otorgado más de 70 escaños al movimiento oficialista Alianza País.
SIN OPOSICIÓN
Correa y sus asambleístas tendrán la capacidad de aprobar las reformas sin el apoyo de ninguna otra fuerza, un hecho inédito en la historia reciente de un país en el que los presidentes han tenido que lidiar con poderosas oposiciones, lo que ha bloqueado sus iniciativas y desatado la ira popular.
Al igual que Chávez, Correa apuesta a que la asamblea refuerce los poderes presidenciales, remueva a los otros poderes del Estado, aumente el control gubernamental en los sectores económicos estratégicos y otras reformas, así como la reelección.
La plataforma de Correa está sembrando temores en los sectores más conservadores, que temen que Montecristi se convierta en el nido de un proyecto caudillista guiado por los lineamientos de Chávez y que no ponga fin a la inestabilidad que ha provocado el desplome de tres presidentes desde 1997.
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